
La Unión Soviética fue la principal fuente de financiación del régimen cubano, mientras existió. La desaparición de la URSS, muy a pesar de Vladimir Putin, dejó a la isla caribeña desprovista de su principal «banco».
Las cosas han cambiado y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ordenado cerrar el grifo de combustible a Venezuela y amenaza a los aliados que lo suministren con imponerles unos aranceles desorbitados.
México, que también auxiliaba al régimen ha dado marcha atrás y se limita a ofrecer ayuda humanitaria, pero Moscú tiene otros planes.
Rusia busca soluciones junto a las autoridades de Cuba y hará lo posible para ayudar en la crisis y propiciar el retorno de turistas rusos, anunció este lunes el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
Tras el anuncio de La Habana de que se ha quedado sin combustible para aviones, Pescov dijo: «Tanto por canales diplomáticos como por otras vías, mantenemos intensos contactos con los amigos cubanos». En su rueda de prensa telefónica diaria, admitió que «la situación en Cuba es realmente crítica».
Asimismo, como informa Efe, añadió que «estas medidas sofocantes por parte de Estados Unidos realmente generan grandes dificultades para el país» y aseguró que Moscú y La Habana estudian «posibles vías para solucionar estos problemas, o al menos, paliarlos».
La Unión de la Industria Turística Rusa, informo que en estos momentos en la nación caribeña se encuentran alrededor de 4.000 turistas rusos y por ahora, todos los vuelos previstos se efectúan con normalidad.
La víspera, el Gobierno cubano advirtió a las aerolíneas internacionales que operan en la isla que a partir de este lunes el país se quedaría sin combustible para aviación debido al asedio petrolero de Estados Unidos.
El mensaje oficial Notam (aviso a aviadores) de las autoridades cubanas a pilotos y controladores especifica que el déficit de queroseno afecta a todos los aeropuertos internacionales de Cuba. El periodo de validez de la notificación es por un mes, del 10 de febrero y hasta el 11 de marzo.
El anuncio puede afectar al ya maltrecho sector turístico nacional, varado en una crisis desde la pandemia por las consecuencias de la COVID-19, las sanciones estadounidenses y los problemas económicos del país, que lastran la calidad de la oferta y el servicio.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó el pasado 29 de enero una orden presidencial que amenazaba con aranceles a aquellos países que suministrasen petróleo a Cuba, tras alegar que la isla era un peligro de seguridad nacional para su país.
Cuba produce apenas un tercio de sus necesidades energéticas. Para el resto recurría a importaciones de Venezuela (que en 2025 supusieron en torno a un 30 % del total) y, en menor medida, de México y Rusia.
Fuente EL DEBATE






