
SANTIAGO,.– El presidente del Sindicato Nacional de Choferes, Miguel Sánchez, manifestó la profunda preocupación que embarga a miles de trabajadores del volante ante el impacto que podría generar la entrada en operación del sistema de transporte masivo en el país.
Afirmó que, aunque la modernización representa un avance para la movilidad urbana, también abre un escenario de incertidumbre para quienes han sostenido durante décadas el servicio de transporte público.
Sánchez señaló que la mayoría de los choferes enfrenta condiciones laborales precarias, sin seguro de salud, pensión digna ni garantías sociales básicas. Indicó que esta realidad histórica podría agravarse si no se implementa un plan de transición que contemple la incorporación de los conductores al nuevo modelo.
“Respaldamos la modernización del transporte, pero no aceptamos que se realice a costa del abandono de los trabajadores”, expresó.
El dirigente sindical exhortó al Estado a garantizar protección social, cobertura médica y pensiones para los conductores, así como a abrir un diálogo inmediato entre autoridades, sindicatos y operadores del nuevo sistema.
“Los choferes no son un obstáculo para el progreso; son parte esencial de la historia y del presente del transporte nacional”, sostuvo.
El Sindicato Nacional de Choferes hace un llamado al Gobierno, al Congreso y a la sociedad dominicana para que la transformación del transporte se lleve a cabo con justicia social y sin dejar desamparadas a miles de familias que dependen de este oficio.







