
El magnate se alejará de la Casa Blanca en unos «meses», en pleno desplome bursátil de Tesla por los aranceles y la bajada de ventas, después de llevar a cabo despidos masivos en la administración pública.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado que el millonario Elon Musk, abandonará el puesto que ocupa en el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), la estructura creada desde la Casa Blanca para ejecutar una política de recortes que ha dejado miles de empleados públicos en la calle y también ha cerrado algunas de las agencias estadounidenses más veteranas. El consejero delegado de Tesla y SpaceX, dueño también de la red social X, dejará el Gobierno «dentro de unos meses», tal y como ha asegurado el presidente republicano en un vuelo del Air Force One a Florida.
“Elon es genial. Pero también tiene que dirigir un gran número de empresas”, ha declarado el presidente este jueves, durante un encuentro con la prensa a bordo del Air Force One. Trump ha insistido en que Musk puede quedarse “todo el tiempo que quiera”, aunque ha matizado que “en algún punto tendrá que marcharse”. Al preguntarle si la salida será inmediata, el republicano ha asegurado que permanecerá “unos meses más”, pero también ha señalado que el empresario “va a volver a sus negocios a tiempo completo”.
Según adelantaron esta semana Politicoy la cadena ABC, Donald Trump ya ha contado a varios miembros de su gabinete que Elon Musk dejará su puesto en DOGE «las próximas semanas». La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha desmentido una información que ha tildado de “basura”, aunque sí ha confirmado que la intención original del plan era que el millonario saliera del Gobierno una vez “complete su increíble trabajo”.
La etapa del multimillonario dentro de la Casa Blanca ha sido una de las más convulsas de esta nueva administración. A pesar de que DOGE intenta cumplir con su objetivo de adelgazar el aparato federal, el coste político empieza a pasarle factura a Elon Musk. En apenas dos meses, los despidos masivos y el cierre de varias agencias gubernamentales han derivado en protestas en las calles, incluso, en zonas dominadas por los republicanos.
También a las compañías propiedad de Elon Musk, especialmente en Tesla. La fortuna del millonario está muy ligada al valor bursátil del fabricante de coches eléctricos, que se han convertido en el objetivo múltiples ataques las últimas semanas, con actos vandálicos en los concesionarios de la marca como acto de protesta contra el papel de Musk dentro de la Administración Trump y su responsabilidad en los recortes.
Las acciones de Tesla, que ya acumulaban una caída del 32% en el último año, han vuelto a desplomarse este miércoles tras conocerse que las ventas del primer trimestre se han quedado muy por debajo de lo esperado: 336.681 unidades, un 13% menos que en 2024. Ese mismo día, los inversores castigaron a la empresa con una bajada del 4,61% en bolsa. A los malos resultados se suman el rechazo creciente de los consumidores a la actividad política del empresario y a la incertidumbre que se ha creado por la política arancelaria de Trump, que ha aplicado una subida universal de las tasas del 10%, una cifra que se eleva en los casos de la Unión Europea y China.
El golpe más simbólico, sin embargo, ha llegado desde el ámbito electoral. Musk se implicó personalmente en la campaña del juez Brad Schimel, candidato conservador al Tribunal Supremo de Wisconsin, con una inversión millonaria canalizada a través de America PAC. El respaldo no ha servido de nada: Schimel perdió las elecciones este martes, en la primera gran cita en las urnas desde que Trump regresó a la Casa Blanca.
A pesar del desgaste, el presidente sigue defendiendo públicamente a su aliado. “Está haciendo un trabajo fantástico”, ha repetido. Fuentes citadas por Politico aseguran que la relación entre ambos seguirá intacta, aunque Musk pase a ocupar un rol menos visible. Una de ellas ha dejado claro que quien crea que el magnate va a desaparecer del entorno presidencial “se está engañando a sí mismo”.
Musk, de 53 años, ha recuperado este año el primer puesto como persona más rica del planeta, según la revista Forbes. Su patrimonio, estimado en 342.000 millones de dólares, lo convierte en el millonario más acaudalado que la publicación haya registrado jamás. El propio Trump, que también aparece en la lista, ha duplicado su fortuna gracias a sus negocios inmobiliarios y a los ingresos obtenidos por la venta de NFT y merchandising .
Fuente HUFFPOST