
Analistas militares señalan que los contraataques han sorprendido al mando militar ruso, que contaba con el agotamiento de un ejército ucraniano que ha acumulado fuerzas y creado grupos de combate
Ucrania ha liberado 470 kilómetros cuadrados de territorio y neutralizado a 11.000 soldados rusos desde el inicio de sus contraataques en el sur del frente, según declaró el viernes el comandante en jefe de su ejército, el general Oleksandr Sirski, durante su visita a la zona.
“Mientras los ocupantes rusos atacan deliberadamente la infraestructura civil y a los civiles, nuestros edificios de gran altura, hospitales de maternidad y monumentos históricos, las Fuerzas de Defensa de Ucrania están destruyendo sistemáticamente al enemigo en el campo de batalla”, subrayó Sirski.
Las fuerzas ucranianas han estado recuperando terreno en el este de la región de Dnipropetrovsk, cerca de las fronteras con las regiones de Donetsk y Zaporiyia, donde las fuerzas rusas avanzaron el verano y el otoño pasados. Al menos 11 localidades han sido liberadas. Más recientemente, el pueblo de Berezove fue retomado, informaron las fuerzas ucranianas el jueves.
Los analistas militares señalan que los exitosos contraataques allí y en otras zonas, incluyendo Kupyansk y Lyman en el este, han sorprendido al mando militar ruso, que contaba con el agotamiento del ejército ucraniano. En cambio, Ucrania no solo acumuló fuerzas, sino que creó grupos fuertes de combate.
En sus contraofensivas, Ucrania combina el uso de grupos de infantería y drones kamikaze era capturar las posiciones del enemigo y minimizar sus propias pérdidas, según señaló también Oleksandr Kovalenko.
Las últimas dos semanas también han registrado combates intensos en el este de Ucrania, donde Rusia intensificó sus intentos de romper las defensas ucranianas cerca de Lyman y Kostyantynivka.
Tras más de cuatro años de combates, Rusia no renuncia a su esperanza de capturar el cinturón de pequeñas y medianas ciudades en esta zona altamente urbanizada, en un intento de acercarse a los bastiones clave de Ucrania en la región de Donetsk, las ciudades de Sloviansk y Kramatorsk.
Ucrania continúa controlando más del 20% de la región, que Moscú exige en su totalidad como condición previa para cualquier negociación sobre el fin de la guerra. Aunque Rusia mantiene la iniciativa general gracias a su superioridad numérica y al uso intensivo de aviación y drones, su progreso en el campo de batalla ha caído a los niveles más bajos durante el invierno. En el mes anterior, por primera vez desde el verano de 2024, Kiev ganó más territorio del que perdió.
Los primeros intentos de aumentar la presión sobre los defensores han fracasado.
Aunque el clima actual favorece el uso de vehículos blindados, como tanques, Rusia parece no poder enviar grandes cantidades de ellos. Rusia combina el uso de motocicletas, vehículos blindados, caballos e infantería para intentar cruzar la llamada “zona de muerte”. Sin embargo, entre el 70% y el 90% de sus soldados resultan muertos o heridos antes de poder alcanzar las posiciones ucranianas.
Esto significa que más de 35.000 soldados rusos son neutralizados al mes, según Kiev. Aumentar esta cifra hasta alrededor de 50.000 forma parte del plan de Ucrania para detener completamente los avances rusos, que continúan en partes del frente a un ritmo lento. En particular, Ucrania busca garantizar que el número de soldados que Rusia recluta cada mes sea inferior a sus pérdidas en el campo de batalla.
Ucrania combina su defensa con ataques quirúrgicos contra las defensas antiaéreas de Rusia. El vasto territorio ruso, aunque a veces supone una ventaja, también significa que cada vez resulta más difícil proteger toda su valiosa infraestructura militar y petrolera. En nueve de los últimos diez días, según cifras oficiales, Ucrania ha lanzado más drones de largo alcance diarios que Rusia.
Cuanto más intensos se vuelvan los ataques contra territorio ruso, menos dinero y armas tendrá Rusia para mantener su ejército y la presión sobre Ucrania. Esto, con el tiempo, debería llevar a Moscú a considerar negociaciones genuinas, según esperan analistas, aunque el aumento de los precios globales del petróleo debido a la guerra en Irán podría impulsar los ingresos por exportaciones de Rusia.
La financiación externa sigue siendo fundamental para la capacidad de Ucrania de defenderse. En particular, Ucrania espera recibir el préstamo de 90.000 millones de euros prometido desde hace tiempo por la UE para poder producir munición de defensa antiaérea y drones, según declaró el presidente Volodímir Zelenski.
Más de 200 especialistas en drones ucranianos ayudan a repeler ataques con drones iraníes en cinco países de Oriente Medio y Zelenski se reunió con algunos de ellos durante su visita a Arabia Saudí el viernes. Allí firmó un acuerdo de cooperación en defensa, que espera que resulte beneficioso para ambos países. Mientras el préstamo de la UE sigue bloqueado por Hungría y el apoyo estadounidense sigue siendo importante pero mínimo, Ucrania continúa buscando socios decisivos.
Fuente: La Razón







