
Vuelos cancelados, escuelas suspendidas y carreteras cortadas por una nevada que podría dejar acumulados de hasta 150 centímetros
La ciudad de Nueva York vive horas críticas tras la llegada de una tormenta invernal calificada por las autoridades como la más intensa en más de una década. La acumulación récord de nieve ha obligado a declarar el estado de emergencia, suspender miles de vuelos y restringir la movilidad en buena parte del noreste de Estados Unidos.
Desde la madrugada del domingo, copos densos y persistentes comenzaron a cubrir calles, avenidas y rascacielos, dejando imágenes inéditas de lugares emblemáticos como Times Square completamente cubiertos por un manto blanco. La visibilidad reducida y las fuertes rachas de viento han complicado las labores de limpieza y han generado condiciones extremadamente peligrosas para la circulación.
El alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, anunció la declaración del estado de emergencia ante el avance de la tormenta. La medida incluye restricciones al tráfico de vehículos no esenciales, el cierre temporal de centros educativos y la movilización de equipos de emergencia para garantizar la seguridad de los residentes. “Nuestra prioridad es proteger vidas. Pedimos a los neoyorquinos que permanezcan en sus hogares y eviten desplazamientos innecesarios”, señaló.
Nueva York en estado de emergencia por una nevada histórica
Uno de los sectores más afectados ha sido el aéreo. Cerca de 5.500 vuelos han sido cancelados en todo el país, con especial impacto en los principales aeropuertos que sirven a la ciudad.
En el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy y en el Aeropuerto LaGuardia, el porcentaje de operaciones suspendidas ha alcanzado cifras cercanas al total de los vuelos programados durante las horas más críticas del temporal.
Las cancelaciones no solo han afectado a trayectos nacionales, sino también a rutas internacionales con origen o destino en Europa y América Latina. Pasajeros atrapados en terminales abarrotadas intentaban reprogramar sus itinerarios mientras las pantallas de información acumulaban avisos de cancelación y retrasos indefinidos.
Aunque el metro ha continuado operando de forma limitada, varias líneas de autobús fueron suspendidas y numerosas carreteras permanecen cerradas por acumulaciones de nieve y hielo. Las autoridades han desplegado centenares de quitanieves y esparcido toneladas de sal para intentar despejar las principales arterias de la ciudad.
Según los servicios meteorológicos, la tormenta responde a un potente sistema de baja presión que ha combinado aire ártico con humedad procedente del Atlántico, generando precipitaciones intensas y sostenidas. En algunos puntos del área metropolitana se han registrado acumulaciones superiores a los 50 centímetros de nieve, cifras que no se veían desde grandes temporales históricos.
Carreteras cortadas, escuelas suspendidas y vuelos cancelados
La situación no se limita a la Gran Manzana. Estados vecinos como Nueva Jersey, Connecticut y Massachusetts también han activado medidas de emergencia ante el riesgo de ventiscas, cortes de suministro eléctrico y accidentes en carretera. En algunas zonas costeras, el fuerte viento con rachas de 112 kilómetros por hora, ha provocado acumulaciones irregulares y desplazamientos de nieve que complican aún más la movilidad.
Las escuelas públicas han cancelado clases presenciales y numerosas empresas han optado por el teletrabajo. Supermercados y comercios registraron compras masivas en las horas previas al temporal, mientras que hospitales y servicios de emergencia reforzaron sus plantillas para atender posibles incidencias.
Los expertos advierten de que el descenso de temperaturas tras la nevada podría agravar la situación debido a la formación de placas de hielo. Por ello, las autoridades insisten en la importancia de seguir las recomendaciones oficiales y mantenerse informados a través de los canales institucionales.
La prioridad ahora es restablecer el transporte, garantizar el suministro de servicios básicos y evaluar los daños tras un episodio meteorológico que quedará registrado como uno de los más intensos que ha afrontado Nueva York en toda su historia.
Fuente VOZ POPULI







