
Un test denominado Fastball EEG podría ayudar a los médicos a identificar a las personas que necesitan más controles para detectar la enfermedad de Alzheimer, sin necesidad de esperas innecesarias o procedimientos que consumen mucho tiempo.
Un sencillo examen de apenas tres minutos, basado en un electroencefalograma (EEG), ha demostrado poder identificar señales tempranas de deterioro de la memoria vinculadas al Alzheimer, y podría aplicarse incluso en el hogar, según un nuevo estudio publicado en la revista Brain Communications.
Los investigadores de la Universidad de Bath, en el Reino Unido, bautizaron la técnica como Fastball EEG: les permite registrar la actividad eléctrica cerebral mientras la persona mira una secuencia de imágenes. En ese contexto, la respuesta automática del cerebro a elementos ya vistos permite detectar déficits de reconocimiento que escapan a los tests tradicionales.
La prueba funciona sin que la persona tenga que responder preguntas o esforzarse por recordar información: tras mostrar ocho imágenes iniciales, el sistema presenta una sucesión de fotografías en la que, de forma intercalada y rápida, aparecen de nuevo algunas de las imágenes ya vistas.
Señales primarias
El EEG capta señales, en concreto un “eco” de reconocimiento, que son menores en personas con deterioro cognitivo ligero amnésico (MCI, por sus siglas en inglés), un subtipo que suele preceder al Alzheimer. Esa diferencia en las respuestas eléctricas es lo que permitiría identificar a quienes están en mayor riesgo.
El estudio incluyó a adultos sanos y a personas con MCI: los autores informan que el test Fastball distinguió entre subgrupos y detectó déficits que a menudo no aparecen en pruebas de papel y lápiz o en entrevistas clínicas, donde factores como la ansiedad, la educación o el idioma pueden sesgar los resultados.
Además, los investigadores validaron que la recogida de datos es factible fuera del laboratorio, en entornos domésticos, abriendo la puerta a pruebas más accesibles y menos problemáticas. Sin embargo, los científicos y clínicos advierten que la técnica no constituye por sí sola un diagnóstico de Alzheiner. Fastball sirve como detector de deterioro del reconocimiento, un marcador de riesgo que debería combinarse con otros estudios para confirmar la enfermedad.
Algunas dudas e importancia
Según el profesor Vladimir Litvak, del Instituto de Neurología Queen Square de la University College de Londres (UCL), en el Reino Unido, quien no participó de la investigación, «el estudio encontró una clara diferencia en las respuestas del EEG entre pacientes con y sin amnesia. Sin embargo, no se evaluó la capacidad de clasificar a pacientes individuales utilizando este efecto, incluidas las estimaciones de las tasas de error»
Fuente EL PERIÓDICO







