
Por Miguel Solano
Los conceptos emitidos en este artículo son de la exclusiva responsabilidad del autor.
Los misiles y drones iraní empezaron a caer, por todos los alrededores de Israel, cuando nació marzo. No son misiles y drones comunes, maniobran en el aire haciendo que los satélites espías y los misiles cazadores naveguen en el vacío.
A veces dejan caer toneladas de material cósmico. Parecen ser una condrita carbonácea tipo CV3, una roca más primitiva, jamás encontrada, formada hace unos 4 mil 568 millones de años.
Su composición contiene condrulos, inclusiones ricas en calcio y aluminio, aminoácidos orgánicos, agua atrapada químicamente y elementos que no se forman en la tierra.
Semejantes elementos han permitido formar la teoría de que tanto los misiles como los drones iraní están siendo producidos en una planta, manejada por extraterrestres y situada bajo el palacio de Drácula, en Rumanía, antiguo hogar de los persas.
La CIA sospecha que manejando tecnología desconocida los extraterrestres harán caer sobre Washington 12 meteoritos que cada uno carga temperaturas superiores a los mil 300 grados Celsius y que viajan a una velocidad de 69 mil kilómetros por hora.
Científicos aseguran que son un desprendimiento de 3I ATLAS y que de acuerdo con la trayectoria programada llegarán a Washington el 4 de julio de 2026.







