
El bombardeo ha causado cerca de una veintena de heridos, según el servicio de emergencias ucraniano
Un ataque ruso con bombas guiadas a la ciudad ucraniana de Zaporiya ha dejado al menos 17 muertos, entre ellos tres niños, informó el Servicio Estatal de Emergencias a través de Facebook.
«El número de muertos por los ataques con bombas aéreas guiadas rusas en Zaporiyia ha ascendido a 15, entre ellos tres niños», decía el comunicado.
Además, 16 personas resultaron heridas, entre ellas dos menores de edad.
Los trabajos de rescate continúan y se teme que la cifra tenga que ser corregida al alza.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, vincula directamente este ataque con el «levantamiento de las sanciones a las exportaciones de diésel». «Hoy Rusia ha expresado su gratitud por el levantamiento de las sanciones a las exportaciones de diésel lanzando cinco bombas planeadoras sobre edificios de viviendas de Zaporiyia», ha ironizado.
El ataque ha causado daños en edificios residenciales, infraestructuras e instalaciones ferroviarias, ha explicado Zelenski. «Lo de anoche confirma una vez más que en Rusia se toman cualquier relajación de la presión como un mensaje de que pueden seguir atacando, de que pueden seguir lanzando bombas sobre las ciudades», se ha lamentado. Por eso pide «señales diferentes», para que «Rusia entienda que debe parar la guerra», que «sienta pérdidas» y ha mencionado en ese sentido los ataques ucranianos de larga distancia sobre objetivos rusos.
Fuente: La Razón





