
Ante la disminución de los suministros de defensas aéreas por los socios, Zelenski cree que los retrasos podrían formar parte de la presión para que Ucrania sea «más acomodaticia» a las exigencias de Rusia
17 personas murieron en el último ataque masivo con misiles balísticos de Rusia contra Kiev y sus suburbios, mientras Moscú busca explotar la falta de munición para las defensas aéreas en Ucrania. Ninguno de los 24 misiles balísticos y cuatro misiles antibuque lanzados por Rusia la mañana del miércoles fue interceptado, mientras que 98 de los 115 drones suicidas de largo alcance sí fueron derribados.
Ocho de las víctimas murieron en una pequeña estación de tren cerca de un centro logístico atacado en Brovary. Sus cuerpos fueron encontrados justo en el andén, donde esperaban un tren que se retrasó en medio del ataque aéreo en curso. Tres de las víctimas regresaban del trabajo en un centro de distribución de Silpo, una de las mayores cadenas de supermercados de Ucrania. El ataque también tuvo como objetivo dos almacenes y una planta de producción de cerámica de Epicentre, una gran cadena de hipermercados, y mató a un joven empleado.
Varios almacenes y centros logísticos han sido objetivo de los ataques
Varios almacenes y centros logísticos de otras empresas, entre ellas el minorista online Rozetka y los productores de dulces Millenium y Lasunka, también fueron atacados, con las defensas aéreas disponibles impotentes debido a la ausencia de la munición específica necesaria para derribar misiles de especialmente alta velocidad y trayectoria complicada.
«El objetivo principal del ataque fueron los almacenes de empresas civiles; también hubo golpes a la infraestructura y a una estación de ferrocarril. Objetivos no relacionados con la guerra: una empresa cervecera, almacenes de materiales de construcción, logística civil», confirmó el presidente ucraniano VolodImir Zelenski sobre el ataque que, solo en la zona de Kiev, dejó además unos 44 heridos.
Los ataques y las formas de repelerlos se convirtieron en el tema clave de la reunión del Consejo de Seguridad y Defensa de Ucrania del miércoles y de la primera visita del nuevo ministro de Defensa del Reino Unido a Ucrania. «Este año, lamentablemente, el suministro de misiles antibalísticos por parte de los socios ha disminuido significativamente. El número de misiles de defensa aérea en suministro se ha reducido a la tercera parte en comparación con 2025″, reveló Zelenski en medio de informaciones de que Donald Trump rechazó la petición de Ucrania de entregas adicionales de misiles de defensa aérea Patriot.
Zelenski, sobre la falta de defensas: «Tal vez se trate de pasos políticos»
Oficialmente, según Zelenski, los socios extranjeros de Ucrania, Estados Unidos y varios países europeos, dicen que no pueden proporcionar más munición de este tipo debido a la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán, que ha agotado gravemente sus existencias. Sin embargo, Zelenski ha sugerido que la reducción de los suministros podría tener otras razones.
«Tal vez se trate de pasos políticos para hacer a Ucrania más acomodaticia. En mi opinión, esa es parte de la razón», señaló el presidente, insistiendo en que otros países tienen los misiles que podrían proporcionar a Ucrania, donde salvarían vidas. Los diplomáticos ucranianos trabajan para cambiar la situación y su ejército intensificará el esfuerzo por destruir los sistemas rusos que lanzan misiles balísticos contra Ucrania, según el jefe de Estado.
Esto último sería difícil, dicen los analistas, porque los sistemas Iskander rusos se desplazan rápidamente tras disparar los misiles. Además, Ucrania carece de misiles rápidos capaces de alcanzar los lugares de lanzamiento con la suficiente celeridad, y también necesitaría ayuda adicional de Elon Musk para garantizar el acceso a Starlink sobre territorio ruso.
Kiev busca también intensificar su esfuerzo por desarrollar su propio sistema de misiles antibalísticos y hacerlo lo suficientemente barato. La empresa ucraniana Fire Point pretende probar a mediados de 2027 su primer interceptor de este tipo, desarrollado en cooperación con socios europeos. También aspira a que cueste cuatro veces menos que el equivalente estadounidense, según declaró su representante en una entrevista reciente.
Diez países, entre ellos España, participan en el esfuerzo por desarrollar un sistema europeo conjunto de defensa aérea antibalística, Freya, dijo Zelenski, advirtiendo de que Rusia hará todo lo posible por perturbar la iniciativa. Aprovechando la vulnerabilidad de Ucrania, Moscú ha empezado de nuevo a disparar misiles balísticos norcoreanos contra Ucrania. Según la Inteligencia Militar de Ucrania, citada por Reuters, ha llegado el primer lote de 40 misiles desde Pionyang y es probable que lleguen pronto unos 80 más, así como sistemas de lanzamiento norcoreanos.
Una etapa muy difícil de la guerra
Pese a los mortíferos ataques, la mayoría de los ucranianos rechazan los ultimátums rusos que fijan vagas exigencias a Ucrania de más territorio, estatus neutral y desmilitarización, lo que equivale a una rendición de facto. «Estamos en una etapa muy difícil de la guerra, porque estamos agotados, porque duele, porque queremos que todo termine», escribió Olga Aivazovska, activista de la sociedad civil y analista política.
Subrayó, no obstante: «También somos conscientes de que rendirse llevará a la pérdida de todo a la vez: la pérdida de no menos vidas que durante las hostilidades, la pérdida de nuestro hogar para siempre, así como de cualquier esperanza de desarrollo y recuperación, de un final justo y digno».
Fuente: La Razón






