
La cuarta edición de la Cumbre Latinoamericana del Agua para los Pueblos comenzó el viernes en la ciudad de la costa bonaerense, cruzada por el inicio de la exploración petrolera offshore y el impacto de los agrotóxicos. Recibe a asambleas ciudadanas y organizaciones sociales de todo el país para intercambiar experiencias y promover acciones de participación comunitaria en defensa del agua para la vida.
“El Agua Vale más que el oro” fue la consigna nacida en la cordillera, a principios de siglo, para enfrentar, con mirada crítica, el extractivismo megaminero. “El agua vale más que todo” se actualizó la consigna a partir de la lucha de asambleas ciudadanas y organizaciones sociales en todo el país frente a un modelo, del agronegocio a la minería, que pone en riesgo el acceso al agua. Con esa consigna, desde el viernes y hasta el domingo, se realiza en Mar del Plata la cuarta edición de la Cumbre Latinoamericana del Agua para los Pueblos. “Es un encuentro que surge para intercambiar e informarnos sobre cuáles son las causas y los orígenes de la crisis ecológica actual y cómo eso impacta en nuestro ambiente, nuestra salud y nuestras economías. Surge por la necesidad de generar lazos entre las comunidades siendo el agua el hilo conductor de todas las problemáticas y conflictos ambientales que atravesamos”, explica Sofía Sañudo, vocera de la cumbre.

Este año, la elección de la ciudad atlántica tiene como objetivo visibilizar la instalación de las petroleras en el Mar Argentino y el riesgo que implica para el ecosistema marino, el potencial impacto de la contaminación en actividades como la pesca y el turismo; y la continuidad del modelo basado en la energía fósil que científicos, organismos internacionales y hasta los propios gobiernos reconocen como causa de la actual crisis climática. Desde la primera cumbre, realizada en la capital de Catamarca con la convocatoria de la asamblea Pueblos Catamarqueños en Resistencia y Autodeterminación (PUCARA) y el segundo encuentro en Jáchal (San Juan) –con la megaminería de fondo– y el año pasado en Allen (Río Negro) –con diez años de actividad en Vaca Muerta– el objetivo es “intercambiar cosmovisiones, experiencias y fortalecer vínculos para la preservación de nuestro bien común, el agua”.


El viernes, desde las 9 de la mañana, comenzaron a llegar a Plaza España los representantes de asambleas y organizaciones socioambientales de Rio Negro, Córdoba, Chubut, Neuquén, Salta y Uruguay. También se suman a las jornadas de debate voceros de las comunidades mapuche Lof Pu Folil, Epu Lafken y la comunidad ranquel Rupu Antu Linkoln y del Tercer Malón de la Paz. “Va a ser muy enriquecedora su visita por todo lo que están atravesando en defensa del agua”, valoró Sañudo, que integra la Asamblea Paren de Fumigarnos Mar del Plata, una de las organizadores junto a la Asamblea por un Mar Libre de Petroleras, Asamblea Luna Roja, Verde Mundo, Asamblea Ecoparque-Camet y Ecos de Mar.
El objetivo de la cumbre no es solo la denuncia de los impactos de los extractivismos y los intercambios entre los activistas sino también “promover acciones de participación comunitarias en relación a las decisiones que se toman desde el Estado y los gobiernos”.

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En ese sentido, la cumbre impulsará tres campañas en marcha. “Por un agua limpia en las escuelas”, iniciativa provincial que exige el análisis de los pozos de agua y el acceso agua pura en los establecimientos rurales, que sufren la contaminación con agrotóxicos. La campaña “Iniciativa Popular Agua para la Vida”, lanzada en 2022, con el objetivo de alcanzar una consulta popular que cuestione el actual modelo; y también la iniciativa “Fuera Mekorot”, en rechazo a la empresa estatal israelí que firmó un acuerdo con diez provincias argentinas para el manejo del agua sin consulta previa ni acceso a la información.
Además, el Grupo de Estudios Sociales Marítimos (GESMar) –que reúne a investigadores de grado y posgrado– y el Grupo Aguas –de extensión de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP)– realizarán un relevamiento entre los participantes de la cumbre –que tendrá sus dos días de asambleas en el Campamento Municipal Laguna de los Padres– para trazar un mapa de las luchas por el agua en todo el país: organización, acciones, impactos y respuestas de los poderes Ejecutivo, Judicial y Legislativo.
“Estamos en un proceso de políticas extractivas –agronegocios, hidrocarburos, megaminería, especulación inmobiliaria– en el que los Gobiernos (a nivel local y nacional) no hacen parte a las comunidades, no brindan información, no sabemos qué cantidad de agua se utiliza en esas actividades, que tienen un impacto directo en las poblaciones locales de desplazamiento por contaminación o por despojo del acceso y la calidad del agua”, denuncia Sañudo. El Acuerdo de Escazú, vigente por ley 27566 desde 2020, aún huelga en cumplir los compromisos de acceso a la información y consulta.
“La industria del consumo para el descarte y el extractivismo necesitan agua para desarrollarse. Ante eso es necesario informarnos sobre cuáles son sus impactos y exigir poder tener un mayor acceso a la información y la toma de decisiones”, insiste la vocera y resalta que, de la mano de las políticas extractivas, se está avanzando con reformas provinciales para abrirles camino como ocurrió en Jujuy y podría ocurrir también en La Rioja, además de los acuerdos interprovinciales con Mekorot.
Del “Atlanticazo” al Malón de la Paz, cumbre del agua
A 300 kilómetros de la costa de Mar del Plata, la llegada del buque BGP Prospector de la petrolera noruega Equinor ―para iniciar la exploración offshore del bloque CAN 100 en el Mar Argentino junto a YPF y Shell― pone de manifiesto el avance del modelo extractivo frente a las demandas locales. “Ante el cambio climático que estamos atravesando deberían estar pensando en un plan de transición energética, pero lo que estamos viendo es una profundización de la extracción de combustibles fósiles en nuestros territorios”, lamenta Sañudo como síntesis de la pelea que inauguró el “Atlanticazo” en enero de 2022 y lo extendió a todas las ciudades costeras.
La semana pasada, la Corte Suprema de Justicia de la Nación desestimó tratar el recurso de queja presentado por agrupaciones ambientalistas para frenar la exploración hidrocarburífera a 300 kilómetros de la costa de Mar del Plata. Con la noticia fresca, la Asamblea por un Mar Libre de Petroleras adelantó su pronunciamiento: “La resolución fue tomada a los pocos días del comienzo de la prospección sísmica, que efectivamente comenzó el 9 de octubre en el bloque CAN 100 Y luego sobre el 108 y 114. Es, al menos, llamativa esta coincidencia en las fechas. Pareciera sugerir que el camino está allanado para todo el proyecto petrolero”.
Las dilaciones del máximo tribunal para expedirse en un tema tan sensible como la protección del ecosistema marino fueron notorias, los supremos se tomaron nueve meses para responder hasta esta decisión, que coincidió con el inicio de la exploración por parte de las empresas Equinor e YPF. Al analizar la reciente resolución judicial, la asamblea marplatense aclaró que “la Corte no se expidió a favor de la exploración offshore sino que desestimó el recurso de queja por referirse a la medida cautelar y no al amparo, que aún no ha sido resuelto”.









Fuente Tierra Viva






