
Por su parte, la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez, se ha mostrado “orgullosa de que nuestro gobierno se plantara desde el primer momento y dijera con contundencia ‘no a la guerra’”, pero también ha pedido a Sánchez una mayor contundencia en la defensa de Cuba ante la presión creciente de los Estados Unidos y su amenaza de invasión. “¿Qué petróleo tiene Cuba? ¿Qué amenaza supone Cuba para Estados Unidos? Ninguna. Esto no va de seguridad, va de pura humillación, es un acto de matonismo, va del placer obsceno de castigar a un pueblo que no se arrodilla”, ha criticado Martínez, que se ha preguntado “dónde está España”, “qué pasa con la solidaridad hispanocubana” o “dónde está España cuando a un pueblo hermano se le quiere doblegar con asfixia, con hambre y con un colapso energético”.
“Lo que está en juego en Cuba va mucho más allá de Cuba. Igual que en Gaza, igual que en Sudán, igual que en el Sáhara Occidental, lo que se está decidiendo es si la dignidad humana va a seguir siendo un principio universal o va a quedar reducida a una excepción geopolítica”, y por eso España debe “actuar”, ha planteado la portavoz de Sumar a Sánchez, a quien también ha felicitado por su defensa de las energías renovables y por haber afirmado que es de interés nacional abandonar progresivamente las energías fósiles, pero a quien le ha exigido no caer en la “tentación con incumplir el calendario de cierre de las nucleares”.
Por otra parte, Martínez ha presumido de que su formación ha logrado que las medidas anticrisis aprobadas por el Consejo de Ministros la semana pasada no se hayan limitado a ser “algo que no cumpliese con los mínimos de un Gobierno progresista”. Pero, asimismo, ha cargado contra Junts por no querer convalidar el decreto con iniciativas de vivienda, entre ellas la prórroga de los contratos de alquiler durante dos años a partir de su vencimiento al mismo precio, y ha exigido a los de Carles Puigdemont “escuchar” a sus propios votantes. “Señorías de Junts, yo les reconozco una cosa: suelen defender lo que piensan, sin avergonzarse, defienden a los poderosos con total transparencia, así que no tiren de excusas, porque todos sabemos de qué estamos hablando: de fondos buitres y de rentistas”, ha criticado.
En la misma línea, Martínez ha cargado contra el PP afirmando que “cada vez que hay que elegir entre proteger a la gente o alinearse con la derecha trumpista”, los populares “acaban siempre en el mismo sitio”: junto a Vox. “En cuanto Trump chista, ustedes se cuadran”, ha ironizado la portavoz de Sumar. Y la misma crítica planteó el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, que aseguró que a PP, Vox y Junts “lo de ser patriotas les viene grande”. “Sí, hombre, mucho golpe de pecho, mucha pulserita, mucho Don Pelayo, mucha Cruz de Borgoña, mucho Tercio de Flandes, mucho Blas de Lezo, mucho no surrender, mucho 1714, mucha bandera, hasta en el cuello de la camisa. Pero a la que empieza la fiesta, a la primera amenaza de un ególatra multimillonario extranjero, venden a su gente”, ha espetado.
“Dicen que el ridículo lo hacemos aquellos que plantamos cara a un asesino como Netanyahu y a un pedófilo como Trump, pero no, eso no es ridículo, eso realmente es ser patriota”, ha aseverado Rufián, que —como Sánchez— ha recordado el papel de Aznar en la guerra de Irak. “Ridículo era poner los pies encima de la mesa con un puro, decir aquello de ‘estamos trabajando en ello’ o pasearte por Bruselas con la cabeza gacha porque no sabes decir ni good morning. Eso era ridículo, no plantarte frente a esta gente”, ha afirmado.
Podemos reclama topes de precios
Por su parte, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha querido reconocer a Sánchez que haya abanderado el “no a la guerra”, pero —como ha hecho en las últimas semanas— le ha exigido que lo llene de “acciones concretas” y no se quede en las “palabras bonitas”. Belarra ha reclamado medidas como un “tope a los márgenes de beneficios de los alimentos, al alquiler y a las hipotecas”, y que se apruebe “sin trampas ni trocear decretos”, en referencia a la decisión del Gobierno de llevar a un decreto separado las medidas relativas a la vivienda.







