
Testigo del tiempo
Los conceptos emitidos en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor
Por J.C. Malone
La guerra del Medio Oriente ya sacó el 20% del crudo del mercado mundial, el 25% del gas licuado del petróleo, y el 35% de los fertilizantes. Sin fertilizantes en esta época de siembra, cerca del 35% de la población mundial, (2,800 millones) enfrentará hambruna. Más guerra agravará esas consecuencias.
Las negociaciones de Islamabad, Pakistán, entre representantes de Washington y Teherán, nada lograron, nada se esperaba.
Los iraníes enviaron a sus principales diplomáticos, jefes militares, de inteligencia y su gobernador del Banco Central. Los estadounidenses solo enviaron al vicepresidente J.D. Vance, sin experiencia diplomática ni de negociación, si logra un acuerdo, fortalecerá sus aspiraciones políticas, como nada logró, nada tiene.
Descartado Vance políticamente, Marco Rubio será la posible opción presidencial republicana, hasta que lo revienten, al vicepresidente.
Washington nunca esperó nada de esas “negociaciones”, envía unos 10 mil soldados al área, seguirán la guerra, los aumentos del petróleo y sus derivados.
Esta es nuestra nueva guerra eterna.
Ahora entrará en escena el que extrañamente nunca ocupó el centro de la atención, el jefe de la diplomacia estadounidense, el secretario de Estado Marco Rubio.
Vendrá una guerra extendida por algo los Estados Unidos reactivarán el Servicio Militar Obligatorio a partir de diciembre de este año.
Estados Unidos e Israel, en 40 días, no doblearon a Irán, difícilmente lo logren, porque los iraníes solo hacen lo que han hecho toda su vida: resistir.
Mientras Vance se jugaba su futuro político, sin opciones de triunfar en Islamabad, Israel atacó al Líbano y el estrecho de Ormuz sigue cerrado.
El asesinato del Ayatolá Jomenei padre, jeralcas políticos y económicos, no destruyó el regimen iraní, lo fortaleció, los bombardeos no doblegaron, unificaron la nación.
Estados Unidos parece tener muy pocas cartas, porque ni siquiera puede simplemente “retirarse” de un conflicto que inició.
Irán demanda lo que sabe que Estados Unidos no cederá, mientras Washington demanda lo que sabe que Teherán no cederá, por ahora, no se vislumbra solución negociada.
Pelearán hasta el último soldado, hasta el último misil.






