
Tras recibir las células de un donante con una singular mutación genética, el estudio asegura que el paciente sigue sin rastro del virus en su organismo
El hito celebrado en 2009 por la cura de VIH de Timothy Ray Brown, conocido como el ‘paciente de Berlín’, vuelve a repetirse. Ya son diez en todo el mundo las personas que han conseguido eliminar el virus de su sistema gracias a un trasplante de células madre. El último en sumarse a la lista es conocido como el ‘paciente de Oslo’.
El estudio recogido la revista Nature Microbiology ha anotado hoy una nueva alegría. Liderada por el Hospital Universitario de Oslo (Noruega), la investigación cuenta con la estrecha colaboración del centro investigador español IrsiCaixa, impulsado por la Fundación «la Caixa» y el Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña.
El paciente de Oslo es un hombre de 62 años con VIH a quien se le diagnosticó un cáncer del sistema inmunitario que requería un trasplante de células madre. La mutación genética requerida era CCR5Δ32, que impide la entrada del virus en las células.
Puesto que no se localizó a ningún donante compatible en los registros de Oslo, se optó por su hermano, que «de forma inesperada era portador de la mutación», ha explicado la investigadora de IrsiCaixa, Maria Salgado.
Dos años después, el tratamiento antirretroviral se interrumpió bajo supervisión médica y, a los tres meses siguientes, el paciente quedó libre del virus. Tras cuatro años sin tomar la medicación, el paciente «continúa sin rastro detectable del virus».
El legado del ‘paciente de Berlín’
La cura de Timothy Brown en 2009 marcó un inicio esperanzador para la comunidad científica en la eliminación del VIH. En su momento, los investigadores se mostraban prudentes y hablaban de «remisión», pero ahora la expectativas han cambiado.
Un total de 40 personas con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) han sido atendidas por el consorcio internacional IciStem 2.0 desde su creación. Salgado ha apunta a nuevos éxitos de curación: «Y sabemos que habrá más porque entre los 40 pacientes hay algunos en los que se está evaluando interrumpir el tratamiento, para comprobar si pueden controlar el virus sin medicación. Y la retirada solo se plantea cuando los marcadores virales son extremadamente bajos y la situación clínica es estable».
Ahora, las investigaciones aspiran a realizar tratamientos menos invasivos. El grupo GREC de IrsiCaixa explora una técnica ya consolidada en oncología con células CAR-T. Consiste en modificar las propias células inmunitarias del paciente para que «reconozcan y destruyan» las células diana del VIH.
Fuente: 3N






