

Por Dionicio Hernández Leonardo
Un día como hoy, 2 de junio de 1897, el presidente de la República Dominicana, Ulises Heureaux (Lilis), promulgó la histórica Ley 3730, denominada: “Ley de Divorcio y de Separación de Cuerpos y Bienes”.
Antiguamente, los hombres tenían la prerrogativa de terminar una relación de pareja con el llamado “repudio” que, poco a poco, fue normalizándose. En la antigua Babilonia, el Código de Hammurabi (1750 a. C.) regulaba el divorcio. En 1792 Francia se convirtió en el primer país moderno en legalizar el divorcio.
Termino esta nota con un pensamiento de autor desconocido: «El divorcio puede haber roto un corazón, pero no define el valor de una persona”.







