
El obsequio del presidente turco ha planteado un problema inesperado a los dirigentes europeos: cómo transportar un arma de fuego de vuelta a sus países
Un revólver personalizado con seis balas reales. Ese ha sido el singular regalo con el que el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha querido agasajar a los líderes mundiales que esta semana se desplazaron hasta Ankara para participar en la cumbre de la OTAN.
Sin embargo, el obsequio ha planteado un problema inesperado a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al presidente del Consejo Europeo, António Costa, y al resto de dirigentes europeos: cómo transportar un arma de fuego de vuelta a sus países.
«El arma se transportará y almacenará de forma segura. Una vez retirada del servicio, la presidenta tiene la intención de donarla a un museo militar», ha explicado este jueves a EFE la portavoz de la Comisión Europea, Paula Pinho.
En el caso de Costa, fuentes comunitarias han indicado a la agencia que él y su equipo están «siguiendo los procedimientos belgas para traerla de vuelta a Bélgica» y que, posteriormente, «el arma se retirará del servicio y se almacenará de acuerdo con los requisitos de seguridad de la Secretaría General del Consejo». Según medios belgas, el primer ministro de Bélgica, Bart de Wever, y otros jefes de Estado presentes en la cumbre también recibieron un revólver personalizado.
«Socios estratégicos»
Al margen de la reunión de la OTAN, Von der Leyen y Costa mantuvieron un encuentro con Erdogan. En un mensaje conjunto publicado este jueves en redes sociales, ambos agradecieron al mandatario turco «la cálida bienvenida en Ankara» y subrayaron que la Unión Europea y Turquía «son socios estratégicos» comprometidos con el fortalecimiento de sus relaciones.
«En un mundo cada vez más complejo, nuestra asociación es más importante que nunca. Turquía ha sido un socio importante a la hora de abordar las crisis en Oriente Medio y de apoyar los esfuerzos por lograr una paz justa y duradera en Ucrania», han afirmado.
Los dirigentes europeos también hicieron un llamamiento a «aprovechar este nuevo impulso para avanzar hacia una solución de la cuestión de Chipre a través del proceso liderado por la ONU».
La cumbre de la OTAN, celebrada esta semana en Ankara, concluyó con el anuncio de nuevos contratos para la industria de defensa por valor de más de 50.000 millones de dólares. El encuentro estuvo además marcado por las críticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a varios de los aliados de la Alianza.
Fuente: La Razón






