
Por Dionicio Hernández Leonardo
Un día como hoy, 23 de julio de 1556, se terminó de construir el Monasterio de San Francisco, en Santo Domingo, La Española, hoy Ciudad Colonial de Santo Domingo, República Dominicana. Fue el primer monasterio de América.
Por efectos de la combinación de fenómenos naturales, saqueos, ataques militares y abandono, dicho monasterio se convirtió en ruinas, una de las más importantes del país, que hoy es espacio de interés histórico y cultural.
Termino esta nota con un pensamiento del papa Benedicto XVI: «La vida contemplativa no es una fuga del mundo ni una huida del compromiso con los demás. Al contrario, es un modo especialísimo de estar con Dios”.






