
La organización, también llamada Iglesia de la Unificación, fue declarada ilegal en junio de este año
Los integrantes de la secta Moon han recibido un duro golpe este lunes tras la condena de su máxima líder, Hak Ja Han, a dos años de prisión por sobornar a la esposa del derrocado presidente Yoon Suk Yeol. Además, se le han atribuido otros cargos de corrupción. Un tribunal de Seúl, en Corea del Sur, ha considerado que la líder, de 83 años, violó la ley de financiación política, soborno y malversación de fondos puesto que conspiró para obsequiar con artículos de lujo a la entonces primera dama Kim Keon Hee a cambio de favores políticos. Además, la condenada entregó 100 millones de wones (casi 63.000 euros) al legislador Kweon Seong-dong, meses antes de la toma de posesión de Yoon en mayo de 2022.
La organización que preside Han, también llamada la Iglesia de la Unificación, fue declarada ilegal en junio de este año. Esta secta fue fundada en 1954 por Sun Myung Moon, el marido ya fallecido de la condenada, un autoproclamado mesías que predicaba nuevas interpretaciones de la Biblia y valores familiares conservadores. Esto convirtió la iglesia en un movimiento internacional con amplios intereses comerciales en todo el mundo. Moon falleció en 2012 a los 92 años.
La justicia surcoreana ha considerado probado que la secta Moon trató de comprar influencia y colocar varias de sus iniciativas en la agenda del Gobierno de Yoon. Según el fallo, Han utilizó el poder económico de la institución para ampliar su influencia política y religiosa. A pesar del veredicto, Han quedó en libertad debido a su solicitud de suspender su arresto por motivos de salud hasta el 2 de septiembre. La fiscalía había solicitado una pena de prisión de 13 años.
Un tribunal de Tokio ordenó en 2025 la revocación del estatus legal de la organización después de que el gobierno acusara a la secta de tácticas manipuladoras de recaudación de fondos y reclutamiento que sembraron el miedo entre sus seguidores y perjudicaron a sus familias. Todo comenzó con el magnicidio, el 8 de julio de 2022, del entonces ex primer ministro japonés Shinzo Abe. Aquel día Abe estaba dando un discurso en la ciudad de Nara en apoyo a un candidato parlamentario. Sobre las 11.30 horas, dos disparos por la espalda lo tumbaron al suelo.
El asesino era Tetsuya Yamagami, un exmilitar desempleado de 41 años. Fue capaz de burlar la seguridad y pasar desapercibido, aunque sería arrestado nada más disparar. Yamagami confesó que su objetivo no era político: se trataba de una venganza. Su madre se había unido tiempo atrás a la Iglesia de la Unificación. La mujer, presa del credo, donó todo su patrimonio, casi un millón de dólares, y la familia se arruinó. El hombre quiso vengarse de Abe porque le había visto en un vídeoapoyando a un grupo afiliado a la secta. Yamagami fue condenado a cadena perpetua.
La Iglesia de la Unificación se expandió por el mundo, llegando a tener una enorme cantidad de miembros. No queda claro cuántos realmente, pero se ha calculado que entre uno y dos millones, básicamente en Japón, EE UU, Brasil y Argentina. En 1975 logró reunir en un sólo acto a 1,2 millones de personas en Corea del Sur.
Su vinculación con la política ha sido puesta de manifiesto en numerosas ocasiones. Trump participó en 2021 en una de conferencia de esta secta. Muchos antes, el propio Moon trató con Richard Nixon, al que apoyó durante el escándalo de Watergate. En Francia, la iglesia de la unificación tuvo vínculos con el Frente Nacional de Jean Marie Le Pen, en los años 80 del pasado siglo. Y en Argentina, Moon se reunió con el presidente Carlos Menem.
FUENTE: 20Minutos







