
Lo hace en represalia por el ataque a dos buques estadounidenses en Ormuz
EE UU aseguró haber destruido tres petroleros que pertenecerían a la Guardia Revolucionaria iraní en respuesta a un ataque fallido horas antes contra dos buques de guerra estadounidenses desplegados en la zona del estrecho de Ormuz, epicentro del conflicto bélico desde el pasado mes de marzo.
Según una nota emitida por el Comando Central de EEUU (Centcom), sus fuerzas han inutilizado “permanentemente” los buques de la Guardia Revolucionaria M/T Downy y M/T Stark 1, el primero de la isla de Jarg y el segundo en las proximidades de la ciudad meridional de Jask, y “destruido completamente” con varios impactos en “lugares de importancia crítica” el petrolero vacío M/T Kylo, conocido también como Noxen, en aguas del golfo de Omán después de ordenar a su tripulación que lo abandonara. Desde el Centcom se aseguraba que los petroleros, que “carecían de medios para defenderse”, forman parte de una “multimillonaria red clandestina que financia a la Guardia Revolucionaria y a sus fuerzas aliadas regionales”.
La importancia de la isla sw Jarg, situada a 25 kilómetros de la costa en la provincia de Buchehr, estriba en que allí se concentra cerca del 90% de las exportaciones de crudo de Irán, procedente de campos petroleros conectados por oleoductos submarinos. Sus terminales de aguas profundas permiten cargar superpetroleros que no caben en la costa continental. Ningún otro gran productor de petróleo concentra tanta capacidad de exportación en una sola instalación, lo que la convierte en el punto más vulnerable de la economía iraní. Y en objetivo militar de altísimo valor: atacarla o invadirla reduciría drásticamente los ingresos petroleros del régimen, pero también sacaría más crudo del mercado mundial justo cuando los precios ya están disparados.
El ataque representa la represalia de la Administración Trump al lanzamiento de misiles balísticos por parte de la unidad ideológica y de élite de las fuerzas armadas iraníes contra dos buques de la Armada estadounidense que sábado “patrullaban aguas regionales”. “Un portaaeronaves estadounidense y un destructor de misiles guiados evitaron varios ataques no provocados de Irán. Ningún personal militar estadounidense resultó dañado”, explicaba el Comando Central del Ejército de EEUU.
“Que el mensaje para la Guardia Revolucionaria claro: si disparas contra dos de nuestros buques, te aplicaremos un mayor coste económico y eliminaremos tres de los vuestro”, aseveraba el comandante de las Fuerzas Armadas estadounidenses Brad Cooper. “No vamos a vacilar en defender a las fuerzas estadounidenses y, si fuera necesario, destruir la limitada y vulnerable flota petrolera de Irán”, concluía.
En un encuentro con la prensa celebrado en la víspera, el presidente de EEUU, Donald Trump, había vuelto a amenazar con atacar “muy pronto” la montaña Pickaxe -situada en la provincia iraní de Isfahán y relevante por albergar una fortificación subterránea secreta para fabricar centrifugadoras avanzadas-, repitiendo una advertencia que ya había hecho a mediados de julio. Desde Teherán, por su parte, el primer vicepresidente de Irán, Mohammad Reza Aref, afirmó que EEUU ha recurrido a la “guerra económica” tras no lograr sus objetivos por vía militar, aunque ningún alto cargo admitía la triple agresión estadounidense.
Entretanto, según una información revelada por el diario estadounidense The New York Times, investigadores del Pentágono han efectuado pruebas con polígrafo a un total de 50 miembros del Estado Mayor Conjunto por filtraciones relacionadas con la guerra de Irán, incluyendo información sobre cómo dicha guerra ha provocado una escasez de municiones cruciales.
FUENTE: La Razón







