
El valor del contrato oscila entre los 17.000 y 18.000 millones de dólares
Marruecos tiene la vista puesta en uno de los cazas más avanzados del arsenal estadounidense, en un momento en que el acuerdo de los F-35 con Arabia Saudí ha entrado en una nueva fase, después de que Washington aprobara una posible venta de 48 cazas de este tipo, en una medida que está reconfigurando el panorama de la propiedad de cazas de quinta generación en la región. Rabat pretende adquirir 32 deestos aparatos en un contrato que oscila entre los 17.000 y 18.000 millones de dólares, incluyendo aviones, equipos, formación y apoyo logístico.
El acercamiento de Estados Unidos a Arabia Saudí reviste especial importancia, dado que Israel ha sido durante años el único país de Oriente Medio que opera aviones de combate F-35.
El acuerdo sigue sujeto al proceso establecido por Estados Unidos, incluidos los procedimientos relacionados con el Congreso, mientras que Marruecos es considerado un fuerte aliado de Estados Unidos, junto con Arabia Saudita e Israel.
En Rabat, el interés potencial por el F-35 se enmarca en un proceso continuo de modernización de las Reales Fuerzas Armadas y de fortalecimiento de sus capacidades de combate y reconocimiento. Este caza se distingue por sus tecnologías furtivas, la integración de sensores, la capacidad de intercambiar información y conectar diferentes plataformas dentro de una única red de combate, lo que lo diferencia de un caza avanzado convencional.
Entre la aprobación por parte de Estados Unidos de un posible acuerdo con Arabia Saudí y la inminente entrada de Marruecos en este club, los cielos de la región parecen estar preparados para una nueva carrera hacia los cazas de quinta generación, lo que convertirá a Marruecos, Arabia Saudí e Israel en los únicos tres países que poseen esta letal arma aérea
FUENTE: La Razón






