
En «los niveles estratégico, inteligencia y operativo»
El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel concluye su primera visita oficial al reino alauí para consolidar un frente común ante los desafíos regionales
El teniente general Aviv Kohavi finalizó su primer viaje oficial a territorio marroquí con un balance que redefine el tablero geopolítico del norte de África y Oriente Medio. La máxima autoridad militar israelí subrayó el cambio histórico que atraviesa la región, consolidando unos lazos que trascienden la diplomacia tradicional para adentrarse de lleno en el terreno de la defensa compartida y la seguridad mutua.
Durante su estancia en el país, el alto mando fue recibido con honores militares antes de mantener reuniones al más alto nivel con la cúpula de defensa magrebí. Según detalla el portal oficial de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), los encuentros incluyeron largas sesiones de trabajo con el ministro delegado encargado de la Administración de la Defensa Nacional, Abdellatif Loudiyi, y con el inspector general de las Fuerzas Armadas Reales de Marruecos, el teniente general Belkhir El Farouk.
Estas conversaciones bilaterales sirvieron para sentar las bases de una hoja de ruta operativa que ambos ejércitos desarrollarán a lo largo del próximo ejercicio. De este modo, la alianza militar marca un hito sin precedentes en las relaciones entre ambos Estados.
Un frente común ante las nuevas amenazas
La agenda del militar israelí tuvo un marcado carácter técnico y táctico, enfocado en los retos de seguridad contemporáneos. La delegación inspeccionó minuciosamente la base aérea de Ben Guerir, donde los mandos marroquíes expusieron la situación actual sobre la creciente amenaza de los vehículos aéreos no tripulados en la región. Esta sesión informativa permitió intercambiar impresiones sobre las capacidades defensivas necesarias para neutralizar ataques con drones.

Asimismo, los representantes militares presenciaron una demostración operativa del escuadrón de cazas F-16 de la Real Fuerza Aérea Marroquí y visitaron las instalaciones de la Brigada de Paracaidistas. Kohavi aprovechó su intervención en un panel estratégico para lanzar una invitación formal a los altos mandos marroquíes para visitar el Estado hebreo. En ese contexto, el militar destacó la profunda cooperación entre ambos ejércitos en los niveles estratégico, de inteligencia y operativo.
Vínculos históricos más allá de los despachos
El viaje oficial no se limitó exclusivamente a la exhibición de músculo militar y la firma de acuerdos tácticos. La delegación israelí rindió homenaje a los monarcas fallecidos mediante una solemne ceremonia conmemorativa en el Mausoleo del Rey Mohammed V y el Rey Hassan II. Este gesto de profundo respeto hacia las instituciones del reino alauí refuerza la confianza mutua entre ambas administraciones.
La dimensión cultural y humana de la visita cobró especial protagonismo durante la parada en Marrakech. Kohavi recorrió los barrios históricos de la comunidad judía y asistió a un servicio religioso en la Gran Sinagoga Slat al-Azama. Allí pudo conversar extensamente con miembros locales, algunos de los cuales combatieron junto a las tropas israelíes en la Guerra de Yom Kipur y decidieron regresar a Marruecos años después. La visita concluyó en el antiguo cementerio judío, evidenciando un legado histórico innegable que une a ambas naciones.
Fuente: La Razón







