
Las jóvenes británicas se quitaron la vida en Brighton, según ha determinado este jueves una investigación judicial sobre las circunstancias de sus muertes
Tres hermanas británicas se suicidaron después de visitar el lugar donde su madre también lo hizo 16 años antes. Estos hechos han ocurrido en Brighton y tras las pesquisas pertinentes se ha llegado a esta conclusión.
Las investigaciones policiales revelan que Jane Adetoro, de 36 años, Christina Walters, de 32, y Rebecca Walters, de 31, tomaron esta decisión de forma conjunta y premeditada.
La policía y la guardia costera recibieron a las 5:45 de la mañana la alerta de una mujer, que según varios testigos, se encontraba en apuros en mitad del mar. Cuando los servicios de emergencia llegaron al lugar de los hechos, pudieron certificar la muerte de las tres jóvenes.
Un suicido premeditado
Según la investigación judicial a la que ha tenido acceso el diario Daily Mail, las tres viajaron desde su residencia en el pueblo de Uxbridge, en Birmingham, 48 horas antes de la tragedia.
En ese lugar, visitaron la antigua casa en la que vivía su madre para, posteriormente, dirigirse al mismo lago donde ella se quitó la vida en el año 2010. Además, acudieron a la tumba.
Posteriormente, volvieron a Londres en taxi y, desde allí, se dirigieron a Brighton dónde ocurrieron los fatídicos hechos. Tras pasar tan solo 90 minutos en Birminghan, tomaron un taxi de vuelta a Londres en la madrugada del 12 de mayo y esa misma noche se dirigieron a Brighton.
Su pérdida «es un dolor inimaginable»
Ninguna de las tres hermanas sabía nadar y ni siquiera tenían nociones sobre ello. Una de ellas, Jane Adetoro, fue llevada a la orilla por una tripulación del RNLI y declarada muerta en el lugar la mañana del 13 de mayo.
Christina Walters fue rescatada del mar por una lancha salvavidas de la RNLI, y Rebecca Walters apareció en la orilla de la playa de Brighton. Ambas fueron declaradas muertas esa misma mañana.
La autopsia determinó que las tres mujeres se habían ahogado y no se encontraron drogas ni alcohol en sus cuerpos. Tampoco se evidenció que sugiriera que habían sido víctimas de violencia.
El padre de las hermanas, Joseph Jacobsen, declaró durante la investigación que «no hay palabras que puedan expresar adecuadamente la pérdida de una hija» y aseguró que «es un dolor inimaginable».
FUENTE: Antena 3







