
En el marco de la misión de Policía Aérea de la OTAN, dos cazas F18 españoles desplegados en la Base Mihail Kogalniceanu, despegaron desde Rumanía al detectar «objetivos aéreos» al norte de Ucrania. Se trataba de drones rusos en la frontera, al norte de la localidad ucraniana Chilia Veche.
El Ministerio de Defensa de Rumanía informaron en ‘X’ que un radar rumano los detectó e inmediatamente las autoridades del país enviaron una alerta a la población a las 04:41 horas. Despegaron los cazas españoles para vigilar la situación. La alerta cesó una hora después.
Al principio no informaron de incursiones en el país, pero más tarde, el ministerio precisó que ese «objetivo aéreo» se desplació por el espacio nacional «durante aproximadamente cuatro minutos», para después estrellarse cerca del municipio rumano de Solca, «sin causar víctimas ni daños materiales«.
Hasta el lugar se desplazaron los equipos de intervención del Ministerio del interior rumano, donde aseguraron el perímetro, identificando «un dron de pequeñas dimensiones«. Del mismo modo informaron que «no se produjo incendio en el sitio del impacto».
Horas después, a las 07.21 horas, un helicóptero IAR-330 SOCAT despegó de la Base Aérea 95 de Bacau para supervisar la situación en la zona. Fuentes militares trasladan que se tratan de nuevas tácticas de guerra híbrida de Rusia, quien prueba constantemente la capacidad de la OTAN.
Ya derribaron uno
España tiene desplegados en Rumania siete cazas F18, colaborando en su misión de la OTAN en el país. También cuentan con alrededor de 200 efectivos, un A400M y un radar. El próximo mes de octubre se sumarán tres helicópteros NH90.
Entre agosto y septiembre, las Fuerzas Armadas españolas han registrado 18 alertas. El 16 de agosto, dos cazas españoles derribaron uno de estos dispositivos que había entrado en el espacio aéreo rumano.
FUENTE: 3N







