
Por Franklin Domínguez
SANTO DOMINGO.- La rentabilidad generada por las inversiones gestionadas por las Administradoras de Fondos de Pensiones en los últimos 23 años, ha representado aportes adicionales de 500 mil 900 millones pesos a las cuentas de capitalización individual de los trabajadores dominicanos.
El dato está consignado en un documento de prensa dado a conocer por el economista Andrés Dauhajre hijo, quien sostiene que los fondos de pensiones generados por la ley que crea el Sistema Dominicano de Seguridad Social, han desempeñado un papel sin precedentes para fomentar el ahorro, elevar la inversión y estimular el crecimiento de la economía nacional.
Y apunta que los fondos acumulados a través del sistema de pensiones posibilitan que los trabajadores dominicanos, cuando alcancen la edad del retiro, se puedan retirar con una pensión mensual compatible con el esfuerzo representado por la contribución del salario mensual que realizan el trabajador y la empresa.
Indica que a junio de 2026, el balance del ahorro previsional total colocado en las cuentas de capitalización individual ascendía a RD$1.32 billones, equivalente a 16% del PIB dominicano.
Al explicar cómo se ha llegado a ese valor, detalla que RD$263 mil 400 millones han sido aportados por los trabajadores, RD$555 mil 400 millones a las empresas y RD$500 mil 900 millones a la rentabilidad generadas por las AFPs para los trabajadores a través de la inversión del aporte que ellos y las empresas han realizado en los últimos 23 años.
“En otras palabras, los trabajadores y las empresas aportaron RD$818 mil 800 millones de pesos y las AFPs, al invertir el ahorro de los trabajadores, les generaron un beneficio de RD$500 mil 900 millones”, subraya el economista.
Dauhajre hijo alude en su documento a supuestos analistas del panorama económico nacional que siguen un libreto elaborado con el propósito de hacer daño y generar desconfianza.
Tales analistas, según el profesional, “señalaron que los fondos de pensiones están siendo utilizados por empresas privadas que, en lugar de obtener préstamos en el sistema financiero, han preferido financiarse emitiendo bonos y otros instrumentos de deuda corporativa que son adquiridos por administradoras de fondos de pensiones (AFPs)”.
Y señala que lo que se está cuestionando y presentando como una actividad “cuasi delictiva” sobre la gestión de los fondos de pensiones, sucede todos los días en todos los países del mundo donde existen mercados de capitales.
¿En qué invirtieron las AFPs los ahorros de los trabajadores?
Andrés Dauhajre hijo afirma que los ahorros de los trabajadores han sido invertidos en bonos estatales, específicamente, en bonos de Hacienda y del Banco Central (BCRD), en certificados financieros emitidos por las entidades financieras, en fondos de inversión y acciones y bonos emitidos por empresas radicadas en el país.
Esas inversiones permitieron a las AFPs generarle a los trabajadores una rentabilidad anual promedio sobre sus ahorros de 12.2% durante el período julio 2003 – junio 2026, acota el economista.
Y resalta que “Si los trabajadores, de manera individual, hubiesen tenido que invertir cada uno de ellos el 8.40% de su salario mensual que hoy día va a las cuentas de capitalización individual, la tasa de interés percibida habría oscilado entre el 1.9% anual que promedió la tasa de interés sobre depósitos de ahorro y 8.7% que promedió la tasa de interés sobre depósitos a plazo (1 año) pagada por las entidades financieras en los últimos 23 años”.
“Las AFPs, al sumar la totalidad de los aportes mensuales de millones de trabajadores y miles de empresas, han permitido a los trabajadores tener acceso a los beneficios de escala que en el pasado sólo estaban disponibles para las familias de altos ingresos y los grandes inversionistas y empresas”, apunta en su documento.
Pocas empresas han sido beneficiadas.
Según Dauhajre hijo, “la rentabilidad que han podido conseguir para los ahorros de los trabajadores las AFPs no ha sido mayor porque contrario a lo que sucede en otros países, son muy pocas las empresas privadas con un historial de estados financieros transparentes, indicadores de solvencia verificados y perspectivas claras de beneficios requeridos para que la Superintendencia del Mercado de Valores (SIMV) apruebe la oferta pública de acciones o bonos de esas empresas y la Comisión Clasificadora de Riesgos y Límites de Inversión (CCRLI) adscrita a la Superintendencia de Pensiones autorice a las AFPs a invertir en esos instrumentos”.
“A lo anterior se agrega el requisito de obtener una calificación de riesgo de inversión de una de las Empresas Calificadoras de Riesgo autorizadas por la SIMV; la certificación de la DGII de que la empresa emisora está al día en sus obligaciones fiscales y ha cumplido con las asambleas que autorizan el aumento de capital o deuda, para asegurar la transparencia impositiva de la emisión; y la aprobación de la Bolsa de Valores de la República Dominicana para que la acción o bono se cotice, negocie y liquide en la bolsa”, señala el conocido economista.
Muy por debajo de otros países de América Latina.
Al responder a la pregunta de ¿Cuánto han invertido las AFPs en acciones, bonos corporativos y otros activos financieros de empresas nacionales?, responde que solo el 2% del total de los fondos de pensiones que administran para los trabajadores.
Dauhajre compara la participación del 2% de las empresas del país con el 25% que actualmente tienen invertido en esos instrumentos las AFPs chilenas o el 19% de las peruanas, y agrega que “estamos a años luz de alcanzar la meta de una economía de capitalismo popular donde nuestros trabajadores, a través de las AFPs, tengan una participación accionaria importante en las mejores empresas privadas del país”.
Tras preguntar en qué está invertida la mayor parte del ahorro previsional de los trabajadores en sus cuentas de capitalización individual, Dauhajre responde que “en bonos de Hacienda y del Banco Central de la República Dominicana, donde está está invertido el 64% de esos instrumentos financieros libres de riesgo”
FDC 2026.






