
La Comisión Europea busca garantizar el suministro entre los países miembros
España, con ocho refinerías, sería uno de los países clave
La Comisión Europea trabaja en un plan para reforzar la seguridad energética del transporte aéreo en Europa.
Entre las medidas que estudia figura la posibilidad de que los países miembros compartan queroseno, el combustible esencial para la aviación, con el objetivo de evitar situaciones de desabastecimiento.
La iniciativa responde al contexto de incertidumbre energética y tensiones internacionales, que podrían afectar a la cadena de suministro y poner en riesgo la operativa de aerolíneas y aeropuertos en el continente.
El planteamiento de Bruselas pasa por establecer mecanismos de solidaridad entre países, de modo que aquellos con mayor capacidad de producción o almacenamiento puedan compensar posibles déficits en otros territorios, garantizando así el funcionamiento del sistema aéreo europeo.
En este escenario, España tendría un papel destacado. Con ocho refinerías en funcionamiento, el país se sitúa entre los principales productores de este tipo de combustible, lo que le convertiría en uno de los estados llamados a contribuir en ese reparto.
El sector observa con atención estas propuestas, ya que el queroseno es un elemento clave no solo para el transporte de pasajeros, sino también para la logística y el comercio internacional.
Cualquier alteración en su suministro puede tener un impacto directo en la economía.
Por otro lado, la Comisión Europea ha descartado finalmente incluir en su paquete de medidas la recomendación de implantar un día obligatorio de teletrabajo como fórmula de ahorro energético, una opción que había sido valorada pero que no ha salido adelante.
Las medidas aún se encuentran en fase de estudio, pero reflejan la preocupación de las instituciones europeas por anticiparse a posibles escenarios de crisis y garantizar la estabilidad de sectores estratégicos como la aviación.
Fuente: Telemadrid







