
En el programa Código Salud se abordaron las principales dudas sobre el cáncer de mama, las señales de alerta, la importancia de la mamografía y los avances en los tratamientos
SANTO DOMINGO, RD. – El uso de desodorantes con aluminio, dormir con sostén, consumir productos lácteos o calentar alimentos en el microondas son algunas de las prácticas que generan dudas sobre su posible relación con el cáncer de mama.
Durante una edición especial del programa Código Salud, dedicada a la sensibilización sobre esta enfermedad, una especialista en oncología explicó que no existe evidencia científica concluyente que demuestre que estas prácticas provoquen directamente cáncer mamario.
También abordó los riesgos asociados con los anticonceptivos hormonales, la alimentación y los implantes de mama, además de insistir en la necesidad de detectar cualquier alteración en sus etapas iniciales.
La especialista explicó que el cáncer de mama se produce por el crecimiento descontrolado de células mamarias, capaces de invadir tejidos cercanos y extenderse a otros órganos. Señaló que existen distintos subtipos, entre ellos los tumores con receptores hormonales positivos, los HER2 positivos y los triple negativos, cuyas características determinan las opciones de tratamiento.
En cuanto a las señales de alerta, mencionó la aparición de bultos en las mamas o axilas, hundimientos de la piel o del pezón y secreciones anormales. Advirtió que un tumor maligno puede no producir dolor, especialmente en sus primeras etapas, por lo que recomendó no esperar a sentir molestias para acudir a una evaluación médica.
Sobre las pruebas de detección, la entrevistada destacó que la mamografía continúa siendo una herramienta fundamental para identificar lesiones que todavía no pueden palparse. Aclaró que la sonografía mamaria no sustituye a la mamografía, aunque ambos estudios pueden complementarse según las características de cada paciente.
También explicó que la resonancia magnética y otras técnicas de imagen tienen indicaciones específicas. La profesional insistió en que los resultados deben interpretarse junto con la historia clínica y el examen físico, debido a que una mamografía normal no descarta por completo la presencia de cáncer.
En relación con los factores de riesgo, la oncóloga indicó que los anticonceptivos hormonales pueden asociarse con un incremento moderado del riesgo de cáncer de mama durante su utilización, que disminuye después de suspenderlos.
Respecto al azúcar, explicó que no se ha demostrado que su consumo cause directamente esta enfermedad, aunque destacó la importancia de controlar la obesidad, la diabetes y las alteraciones metabólicas.
También precisó que los implantes mamarios no se han vinculado directamente con un mayor riesgo del cáncer de mama habitual, pero sí existe una asociación entre determinados implantes y un tipo poco frecuente de linfoma. La especialista recomendó mantener una alimentación equilibrada y realizar actividad física como parte del cuidado general de la salud.
Finalmente, la profesional destacó que los tratamientos contra el cáncer de mama han avanzado mediante terapias dirigidas, inmunoterapia y medicamentos adaptados a las características de cada tumor.
Explicó que estas opciones han permitido mejorar los resultados en pacientes con cáncer HER2 positivo, triple negativo y tumores dependientes de hormonas.
Asimismo, reiteró que el diagnóstico temprano sigue siendo decisivo para aumentar las posibilidades de un tratamiento exitoso.
El programa concluyó con un llamado a conocer los cambios habituales de las mamas, realizar los controles médicos correspondientes y buscar atención profesional ante cualquier señal sospechosa.
FUENTE: Diario de Salud






