
El evento más importante del cine saharaui vuelve a acercar a una sociedad que lleva más de 49 años desplazada a causa del conflicto con Marruecos

En Auserd, una de las cinco Wilayas de los Campamentos de refugiados Saharauis ubicados cerca de Tinduf, en Argelia, comenzó el Festival Internacional de Cine del Sáhara (FiSahara), único en el desierto y una experiencia extraordinaria para la comunidad saharaui que sufre una guerra con Marruecos, otras historias en las películas muestran que hay muchos pueblos en lucha por su liberación de muchas formas distintas.

Con el mismo espíritu inquebrantable del pueblo que lo que hace posible, la XVIII edición de FiSahara (Festival Internacional de Cine del Sáhara Occidental) ha echado a andar de noche con la intervención de tres jóvenes saharauis que han escenificado el lema de este año: Jaimitna Fi Cinema (Nuestra jaima en el cine): Resistir es Vencer. Recordando las palabras de Hassan II, cuando afirmó que “hemos ocupado territorios, pero no hemos ocupado corazones”, los jóvenes han reivindicado “el cine como una ventana a los elementos que conforman nuestra cultura”.

La wilaya (campamento de población refugiada) de Ausserd acoge hasta hoy, 5 de mayo, a más de una treintena de medios internacionales y a público, activistas de los derechos humanos y artistas de cuatro continentes (Europa, África, América y Asia) en torno al homenajes a todas esas luchas de resistencia de los pueblos convertidas en victoria. El ministro de Cultura de la RASD (República Árabe Saharaui Democrática), Moussa Salma, ha defendido la “cultura de la paz y espacios como FiSahara que suponen un grito por la paz en mitad de este limbo de guerras, discriminación y racismo”.

A la presentación de la proyección de Insumisas, que pone en valor la resistencia de las mujeres activistas saharauis, han acudido varias de las activistas que cada día se juegan la vida como Elghalia Djimi, Mina Baali, Salha Boutenghiza y Mahfouda Lekfir, entre otras. La misma Baali, en mitad de los aplausos de un auditorio entregado, ha destacado que “esta no es una resistencia individual, no se puede desligar del pueblo saharaui, pues forma parte de un todo resistente”.

Posteriormente, la velada ha transcurrido con la proyección de Calle de la Resistencia que con un formato musical narra la devastación de Puerto Rico tras el huracán María y las revueltas populares que obligaron a dimitir al gobernador Ricardo Roselló, la Pantalla del Desierto volvió a iluminar la hammada argelina. El propio periodista, músico y guionista puertorriqueño Milton Carrero fue el encargado de presentar el musical del que es autor, compartiendo que “vengo del Caribe con Puerto Rico en el corazón y vengo a decirles que reconozco su cultura, la admiro y respeto”.





Fuente Resumen Latinoamericano







