

La unidad MCM ejecuta detección, identificación y neutralización de minas con drones submarinos, sonar avanzado y buceadores especializados
El escuadrón antiminas de la Armada Española, integrado en la 1ª Escuadrilla de Medidas Contra Minas (MCM), es un a de las capacidades más técnicas y críticas del entorno naval.
Su misión es garantizar que puertos, rutas marítimas y accesos estratégicos permanezcan libres de artefactos explosivos. Una sola mina puede bloquear un puerto militar, paralizar un convoy o comprometer una operación anfibia. Por eso el MCM actúa antes de que cualquier buque entre en zona de riesgo.
El núcleo operativo lo forman los cazaminas clase Segura, apoyados por sonares de profundidad variable, vehículos submarinos de inspección y equipos de buceadores MCM entrenados para operar en condiciones extremas. Su trabajo es quirúrgico: localizar, confirmar y destruir amenazas invisibles en un entorno donde un error puede costar vidas.Play Video
Detección: el sonar convierte el fondo marino en un mapa táctico
La operación comienza con la detección. El cazaminas despliega su sonar VDS AN/SQQ‑32, capaz de identificar objetos sospechosos en fondos irregulares, con baja visibilidad y corrientes fuertes. El equipo de operadores analiza cada firma acústica y clasifica los contactos según su probabilidad de ser una mina.
Cuando un objeto se considera amenaza potencial, el buque reduce velocidad y lanza los drones submarinos Pluto Plus o Minesniper, que se aproximan a centímetros del artefacto. Sus cámaras y sensores permiten confirmar si se trata de una mina de fondo, mina de orinque, señuelo o resto metálico sin riesgo.

La precisión es absoluta: el dron debe acercarse lo suficiente para identificar el artefacto sin activar ningún mecanismo de presión, contacto o influencia magnética.
Neutralización: drones, cargas y buceadores en operaciones de riesgo extremo
Confirmada la amenaza, el MCM ejecuta la fase más crítica: neutralizar la mina.
Las opciones operativas son tres:
- Drones Minesniper — colocan cargas explosivas de precisión y se retiran antes de la detonación.
- Buceadores MCM — trabajan en baja visibilidad, corrientes fuertes y presión elevada para colocar cargas manuales.
- Demolición controlada — activada desde el buque, asegurando que la explosión no compromete la seguridad del equipo.
Tras la detonación, el escuadrón realiza una verificación completa del área, asegurando que no quedan artefactos secundarios ni restos peligrosos que puedan afectar futuras operaciones.
El MCM es una capacidad silenciosa, invisible para el público, pero decisiva para la seguridad marítima, española. Cada operación garantiza que la flota pueda navegar sin amenazas ocultas bajo la superficie.
Fuente: La Razón







