
El Tribunal lo ha declarado responsable del asesinato de 96 opositores políticos y presuntos colaboradores de las fuerzas serbias, así como de ordenar y supervisar detenciones ilegales, actos de tortura y tratos crueles contra centenares de civiles
El expresidente de Kosovo, Hashim Thaci, ha sido condenado este miércoles a 25 años de prisión por el tribunal especial para crímenes de guerra con sede en La Haya. La sentencia impone una pena al excomandante del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), de 58 años, por su responsabilidad en delitos graves cometidos a finales de los noventa (entre 1998 y 1999) durante el conflicto armado en ese territorio en la guerra de secesión de Serbia.
En concreto, la corte lo considera responsable del asesinato de 96 personas, entre los que se encontraban opositores políticos y presuntos colaboradores de las fuerzas serbias. Asimismo, el fallo atribuye a Thaci «la orden y supervisión» de detenciones ilegales, actos de tortura y trato cruel contra centenares de civiles.
El veredicto supone un hito judicial, ya que condena a una de las figuras políticas más influyentes de la independencia de Kosovo, que pasó de líder insurgente a presidente del país, reconocido como Estado soberano por 103 de los 193 miembros de la ONU, entre los que no se encuentra Serbia, que lo considera parte de su territorio. Fue primer ministro desde 2008, tras la declaración de independencia, hasta 2014, y presidente entre 2016 y 2020, antes de ser procesado por la justicia internacional.
«Un héroe nacional»
Thaci es considerado un héroe en su tierra, donde siguen abiertas las heridas de las guerras de los Balcanes y persisten las tensiones étnicas entre los albaneses, mayoritarios en el territorio, y los serbios, que representan cerca del 3% de la población, según datos oficiales.
El exlíder kosovar, vestido con traje y corbata y en silencio, ha escuchado la sentencia acompañado de otros tres antiguos dirigentes guerrilleros que también han sido juzgados. Mientras, en la principal plaza de Prístina, la capital kosovar, miles de personas se congregaban, ondeando banderas del ELK, para seguir la vista en una retransmisión en directo. Ya durante el fin de semana, hubo manifestacionse para pedir su absolución, según recoge el medio BalcanInsight.

Thaci ha mantenido su inocencia durante todo el proceso y, en más de una ocasión, ha asegurado haber estado «al lado del pueblo de Kosovo». Su defensa ha tratado de capitalizar la impopularidad de la Corte. Se trata del Tribunal Especial para Kosovo, que comenzó a operar bajo leyes kosovares en 2017 pero con sede en los Países Bajos, precisamente para evitar riesgos de corrupción judicial (muy arraigada en el territorio, de acuerdo con datos de Transparencia Internacional) o intimidación a testigos.
Una de las críticas recurrentes es que el tribunal fue creado para investigar y juzgar únicamente crímenes atribuidos a miembros del Ejército de Liberación de Kosovo durante y después de la guerra, en la que se calcula que murieron cerca de 13.000 personas. Por tanto, no tiene competencia para enjuiciar los crímenes cometidos por las fuerzas serbias. Así, según sus críticos, esa configuración transmite una imagen de justicia unilateral en la que los crímenes contra albaneses de Kosovo perpetrados por los serbios quedan fuera de su alcance.
El Partido Democrático de Kosovo (PDK) fundado como ala política del Ejército de Liberación y liderado Hashim Thaci ha sido uno de los primeros en condenar el veredicto. En un comunicado, la formación, que ha calificado la condena de «una gran injusticia» y ha señalado que «se basa en afirmaciones y materiales que consideramos fabricados y fomentados a lo largo de los años por el aparato estatal y la propaganda serbia para criminalizar la guerra justa del Ejército de Liberación de Kosovo».
También para el exprimer ministro kosovar y antiguo comandante insurgente, Ramush Haradinaj -actual líder de la opositora la Alianza para el Futuro de Kosovo (AAK)- la decisión es «inaceptable e injusta», según ha dicho en sus redes sociales. En la misma línea, el primer ministro de Albania, Edi Rama, ha publicado en Instagram la imagen de un alambre de espino y ha calificado el fallo de «absurdo».
FUENTE: La Razón





