
La cita el 15 de junio en la causa por presuntas calumnias al exdiputado tras recibir un informe médico favorable a que acuda al juzgado
El juez de Madrid que instruye la querella de Íñigo Errejón contra Elisa Mouliaá por presuntas injurias y calumnias mandó este viernes un serio aviso a la actriz. En una resolución, le obliga a comparecer el próximo 15 de junio en el juzgado para prestar declaración o, de lo contrario, dictará una orden de detención. El magistrado Arturo Zamarriego tomó esta decisión después de que la querellada se ausentara de otras dos citaciones previas tras alegar motivos de salud.
El titular del Juzgado de Instrucción número nueve de la capital recibió un informe médico forense en el que se establece que Mouliaá «presenta adecuada capacidad para declarar». Así, contradice el argumento que había alegado ella: una baja médica por ansiedad. «Cítesela en legal forma con el apercibimiento expreso que, de no comparecer a este tercer llamamiento, podrá acordarse su detención y traslado a esta sede, con deducción de testimonio por si los hechos fueran constitutivos de un delito de desobediencia a la autoridad», subraya la providencia.
La defensa de Mouliaá, a cargo de la abogada Yurena Carrillo, presentó un recurso contra esta decisión al considerar que la medida es «desproporcionada». Incide en que el interrogatorio puede «satisfacerse mediante mecanismos alternativos igualmente válidos y garantistas», como una videoconferencia o un acta notarial. No obstante, adelanta que su representada ya ha decidido que se acogerá a su derecho a no declarar.
La defensa sostiene que la ley no obliga a acudir personalmente al juzgado para confirmar su decisión de guardar silencio. A su juicio, la insistencia del juez en ésta comparezca «carece de utilidad material efectiva desde el momento en que esta parte ha anticipado formalmente que se acogerá a su derecho constitucional al silencio». «La comparecencia presencial queda así reducida a una mera formalidad carente de necesidad real», añade en su escrito.
«Extraordinaria exposición mediática»
La abogada insiste en que el juez debe tener en cuenta «el contexto de extraordinaria exposición mediática» que acompaña a este procedimiento. Se trata de una querella que presentó Errejón a finales del 2025 por presunta difamación y calumnias en el marco de otro procedimiento igual de mediático: la acusación que ella ejerce contra el exdiputado por un presunto abuso sexual continuado en el 2021. Para la letrada, dicha exposición supone una «grave afectación potencial a los derechos fundamentales» de Mouliaá, «singularmente su intimidad, dignidad, imagen y presunción de inocencia».
Así, reitera que «la exigencia de presencia física en sede judicial, bajo apercibimiento de detención, resulta particularmente gravosa e innecesaria en este contexto». Con todo, incide en que no tiene voluntad alguna de obstruir la acción de la justicia y que está dispuesta a «colaborar».
En el marco de este procedimiento, el juez ya tomó declaración a un testigo y al propio Errejón. La querella del exdiputado se basa en unos mensajes que publicó Mouliaá en sus redes sociales en los que sostenía que él había «extorsionado» a unos testigos para que testificaran a su favor en la causa por un delito sexual. Se trata de una pareja que vivía en el piso madrileño donde se celebró la fiesta de octubre de 2021, donde supuestamente ocurrieron parte de los hechos denunciados por la artista. Ambos declararon en sede judicial por videoconferencia desde Australia, donde residen, y afirmaron que no vieron «nada raro» aquella noche.






