
La última semana judicial ha estado marcada por una intensa actividad que ha situado al PSOE y al entorno del Gobierno en el centro de varias investigaciones
El PSOE ha vivido una de sus semanas más complicadas en los últimos años tras la imputación del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el caso ‘Plus Ultra‘. La investigación judicial apunta a una presunta trama de influencias, relacionada con ayudas a la aerolínea, y que ha provocado un fuerte impacto político y mediático.
Durante los últimos días, la Audiencia Nacional ha revelado nuevos detalles de la causa, incluyendo registros, informes policiales y el hallazgo de joyas y documentación en un despacho vinculado a Zapatero. El expresidente deberá declarar ante el juez instructor el 17 y 18 de junio.
A la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en el denominado caso ‘Plus Ultra’ se ha sumado la reactivación del caso Leire Díez, que llevó a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil a recabar documentación en la sede socialista de Ferraz. En la causa aparecen señalados antiguos dirigentes socialistas y colaboradores próximos al partido. A estos dos casos, también hay que añadir el inicio del juicio contra David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, por su contratación en la Diputación de Badajoz.

Mientras tanto, Pedro Sánchez trata de transmitir tranquilidad y descarta convocar elecciones anticipadas. Desde Moncloa consideran que el desgaste actual disminuirá con el paso de las semanas, aunque dentro del propio PSOE ya surgen voces críticas que piden un cambio de rumbo, ante el deterioro y la situación política judicial.
El PSOE denuncia un «trato diferenciado» por tener «ideas distintas»
La portavoz adjunta del PSOE, Enma López, ha denunciado este sábado un «trato diferenciado» a su partido por tener «ideas distintas» y ha pedido no «judicializar la política«, reclamando que «a los partidos políticos se les gana en las urnas«.
Así se ha expresado López durante el 27º Congreso de las Juventudes Socialistas, donde ha subrayado la colaboración del PSOE en el marco de las recientes investigaciones judiciales. Asimismo, ha remarcado que, a diferencia de lo que, a su juicio, hacía el PP, el Partido Socialista «colabora con la justicia» y «no destruye pruebas».
En su intervención, la portavoz adjunta del PSOE también se ha referido a una «minoría muy minoritaria» que no representa al partido, al tiempo que ha reprochado a la oposición que celebre los presuntos casos de corrupción que afectan a los socialistas. «Cualquier escándalo es una mala noticia para este país», ha aseverado López, que ha rechazado categóricamente la alegría ante casos de corrupción como la Gürtel, la Púnica o Kitchen, todos ellos vinculados al PP. «Cero alegría, porque eso es una mala noticia para el país», ha apostillado.
En este contexto, la portavoz adjunta ha hecho un llamamiento a la militancia socialista a no resignarse ante lo que ha calificado como «trato diferenciado»: «No nos resignemos a las filtraciones, no nos resignemos al trato diferenciado, no nos resignemos a las injusticias, no nos resignemos a que nos traten de otra manera simplemente por tener unas ideas distintas».
Los partidos de Sumar se ofrecen como alternativa «limpia»
Las formaciones políticas Sumar, Izquierda Unida, Comuns y Más Madrid han advertido este sábado al PSOE de que la «operación de derribo» de la derecha no es «ninguna excusa» para eludir las explicaciones sobre los casos de presunta corrupción que salpican a ese partido, y se han ofrecido como alternativa «limpia de corrupción».
Las formaciones han fijado esta posición conjunta en Barcelona durante un acto en el que han intervenido los ministros Ernest Urtasun, Mónica García y Pablo Bustinduy, además del coordinador de IU, Antonio Maíllo, y la coordinadora de Sumar, Lara Hernández. En el decurso del acto, los representantes de izquierdas han marcado distancias con sus socios de coalición del PSOE y se han desvinculado del bipartidismo.
Los líderes piden asumir responsabilidades
La portavoz de Más Madrid y ministra de Sanidad, Mónica García, ha afeado que el PSOE sostenga que la corrupción cero no existe, y ha tildado los comportamientos corruptos de «absolutamente inadmisibles para la izquierda», por lo que ha asegurado que su formación no elegirá entre combatir la guerra jurídica o perseguir los delitos, «se llamen como se llamen» los implicados.
«Nosotros no vamos a elegir entre una cosa y la otra, vamos a poner los dos pies en la pared: uno frente a las
En la misma línea, el titular de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, de Sumar, ha coincidido en que el objetivo de los escándalos es «desmoralizar» al electorado para forzar la resignación ciudadana, pero ha defendido la respuesta colectiva basada en la ejemplaridad.
Fuente: 3 N







