
El agresor huyó en patinete eléctrico tan pronto cometió el hecho de sangre
Un dominicano se encuentra grave al ser tiroteado en el barrio de Sants, en la ciudad de Barcelona. Los Mossos d’Esquadra investigan el ataque como un posible ajuste de cuentas entre bandas violentas latinas.
Los hechos ocurrieron en la confluencia de las calles Sugranyes y Sant Frederic, en el distrito de Sants-Montjuïc, cerca de la frontera con L’Hospitalet de Llobregat. Según confirmaron fuentes de los Mossos d’Esquadra a medios locales, un hombre vestido de negro y desplazándose en patinete eléctrico esperó a la víctima frente a un pequeño comercio y abrió fuego en cuanto salió del establecimiento.
Hasta siete impactos de bala
En este contexto, la víctima recibió entre cinco y siete disparos en el pecho, el abdomen y las piernas. El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) lo trasladó de urgencia en estado grave al Hospital Clínic, donde permanece en estado crítico. Según indicaron fuentes hospitalarias, los facultativos no se han pronunciado sobre el pronóstico, pero se teme por su vida.
Por otra parte, el agresor logró huir a gran velocidad en el patinete eléctrico a pesar de que varios transeúntes intentaron detenerlo. Hasta el momento no ha sido identificado ni detenido. Las primeras líneas de investigación apuntan a que el pistolero también podría ser de nacionalidad dominicana.
Posible conexión con la muerte de Eduardo en marzo
Asimismo, la División de Investigación Criminal de los Mossos d’Esquadra se hizo cargo de las investigaciones para esclarecer si este tiroteo guarda relación con el ocurrido el pasado día 28 de marzo en el Parc de les Planes de L’Hospitalet de Llobregat, donde murió Eduardo, un dominicano de 28 años, en un episodio también vinculado a bandas latinas, según se dio a conocer.
Finalmente, tras el ataque, un fuerte despliegue policial se activó en la zona con patrullas de Seguridad Ciudadana de Sants y L’Hospitalet de Llobregat, además de efectivos del ARRO equipados con armas largas. Los Mossos habían reforzado previamente la presencia policial en L’Hospitalet tras el tiroteo de marzo con equipos de la Brigada Móvil.







