
Al menos eso le dijo el gobierno dominicano recientemente a la FAO
EDITORIAL
Cuán grave error: Recientemente el gobierno dominicano celebró por todo lo alto los elogios recibidos de parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), todos ellos relacionado con el programa “Hambre Cero en RD” y ellos muy gentilmente se lo creyeron.
No se sabe con seguridad de cuales organismos estatales viene ese informe tan convincente, ya que al parecer estos datos estaban maquillados.
Pero cuanto dolor en un pueblo, cuando al ciudadano común se le niega el bienestar social, signatario como prerrogativa en los Derechos Fundamentales.
Pero es que no se trata solo de personas comunes procedentes de los rincones más recónditos del país, sino también de profesionales al que el Estado les niega el derecho a la vida, quien debe y tiene que velar por el bienestar social de toda la ciudadanía, pero no es así.
Hoy el país y sobre todo la clase periodística llora la partida a destiempo de uno de sus miembros, se trata de Adolfo Paniagua Contreras, hombre firme en su criterio, quien jamás se doblegó ni se arrodilló ante nadie, solo pedía una pensión solidaria de tan solo RD$10.000 pesos para sufragar unas que otras necesidades, porque ni siquiera una pensión como periodista de RD$45.000 pesos como las adquieren otros miembros de la prensa, muchos de los cuales no tienen esa gran necesidad.
Pero es que la profesión de periodista no tiene recompensa, ya que son muchos los profesionales de ésta rama que andan por ahí sin tener ni siquiera un pedazo de pan para llevarse a la boca y del problema de salud ni hablar, dado el alto costo de los medicamentos y hospitalarios, mientras que muchas instituciones tendentes a velar por la salud ciudadana han sido saqueadas por funcionarios corruptos de los diversos partidos de turnos, véase el caso SeNaSa y otras instituciones como los más recientes.
El presidente Luís Abinader, que tiene las mejores intenciones para con su pueblo, debe mirar bien con lupas los informes que recibe de mano de sus funcionarios para no quedar mal ante la realidad que vive el país.
Esperamos que caso como el del periodista Adolfo Paniagua Contreras no se repitan
Lamentablemente los periodistas no cuentan con un CDP, IPPP, SNTP y otras organizaciones lo suficientemente fuerte que reivindiquen o velen por sus derechos y sus necesidades.
Ante todas estas congruencias, tenemos las instituciones que agrupan a estos profesionales que solo se ocupan para resolver el problema de sus dirigentes y allegados y a los demás “que se los lleven el mismo diablo”.





