
La unidad especial de la inteligencia militar ucraniana intensifica sus operaciones contra repetidores de drones, sistemas de guerra electrónica e inhibidores de Starlink para degradar las comunicaciones y la capacidad de coordinación de las tropas rusas
La guerra entre Rusia y Ucrania no se libra únicamente en las trincheras ni en el frente aéreo. Una parte cada vez más importante de la batalla tiene lugar en el campo electromagnético, donde ambos ejércitos tratan de garantizar sus propias comunicaciones y, al mismo tiempo, interrumpir las del adversario para hacer más eficaces sus ataques o sus operaciones defensivas.
En este escenario operan los «Fantasmas» (Prymary), una unidad especial de la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania (DIU o GUR), que ha intensificado sus ataques contra la infraestructura electrónica y de comunicaciones de las fuerzas rusas.
Entre los objetivos enumerados figuran complejos de antenas, repetidores de redes MESH utilizados por drones, equipos de guerra electrónica e inhibidores de Starlink. El propósito de estas operaciones es degradar la infraestructura de la que dependen las unidades rusas para intercambiar información, transmitir órdenes y coordinar sus movimientos en el campo de batalla.Play Video
Uno de los objetivos preferidos de sus ataques son las antenas de comunicación rusas, que reciben de forma directa los impactos de los drones ucranianos, como se puede apreciar en la recopilación de ataques que ha subido el GUR a sus redes sociales.
Los «Fantasmas» son una de las unidades más conocidas de la inteligencia militar ucraniana por sus operaciones contra objetivos militares rusos, especialmente en territorios ocupados y en la retaguardia enemiga. Sus acciones no se limitan a los ataques contra vehículos blindados o posiciones de combate. También han difundido operaciones contra radares, sistemas de defensa antiaérea, instalaciones militares, embarcaciones y equipos de comunicaciones.
A finales de septiembre, la DIU informó de ataques contra nueve torres de comunicaciones, sistemas de guerra electrónica y reconocimiento electrónico, radares y diferentes objetivos militares y logísticos.
Uno de los elementos más relevantes de esta campaña son los repetidores de redes MESH. Se trata de sistemas de comunicación mallada en los que distintos dispositivos funcionan como nodos capaces de retransmitir información entre sí. En el ámbito militar, permiten ampliar el alcance de los enlaces entre drones, estaciones de control y otros equipos, además de facilitar el intercambio de imágenes y datos. La destrucción de estos repetidores puede dificultar la transmisión de información y reducir la capacidad de coordinación de los aparatos no tripulados, aunque sus consecuencias dependen de la existencia de rutas alternativas y de otros sistemas de comunicación.
La importancia de estos objetivos está directamente relacionada con el protagonismo que han adquirido los drones en la guerra de Ucrania. Los dos ejércitos utilizan estos aparatos para labores de reconocimiento, vigilancia y ataque, pero su eficacia depende en buena medida de la posibilidad de transmitir imágenes, recibir instrucciones y mantener conexiones estables. Las redes de comunicaciones se han convertido así en una infraestructura tan importante como los propios dispositivos. Atacar sus antenas y repetidores significa intentar debilitar una parte esencial de la cadena que conecta a los operadores con los aparatos desplegados en el frente.
Otro de los objetivos mencionados por la inteligencia ucraniana son los sistemas de guerra electrónica, conocidos por sus siglas en inglés como EW. Estos equipos permiten interferir en las comunicaciones del adversario, bloquear señales de navegación por satélite y dificultar el funcionamiento de los drones.
Especial relevancia tienen los inhibidores de Starlink, la red de internet por satélite de SpaceX que se ha convertido en una herramienta fundamental pata las comunicaciones militares ucranianas. Su utilidad en el campo de batalla va mucho más allá del acceso a internet: permite mantener conectadas distintas unidades, transmitir información de reconocimiento y facilitar la coordinación de operaciones. Rusia ha desarrollado equipos específicamente concebidos para interferir en estos enlaces y dificultar su utilización por parte de las fuerzas de Kiev.






