
Orlando Arias
Santo Domingo.- En una sociedad donde todavía existen amplios sectores que enfrentan dificultades para acceder a servicios esenciales y satisfacer necesidades básicas, las iniciativas que colocan la solidaridad y el compromiso humano al servicio de los más vulnerables adquieren un particular significado.
En esa dirección, merece ser resaltada la labor social que desarrolla la Fundación Alejandro Asmar, entidad que durante años ha mantenido una presencia activa en diferentes comunidades del país, llevando asistencia y procurando responder a necesidades que, en muchos casos, no pueden esperar.
Su labor abarca diferentes áreas y se expresa a través de operativos médicos, entrega de medicamentos, donación de sillas de ruedas y otros equipos de apoyo, distribución de raciones alimenticias, útiles escolares y diversas ayudas destinadas a familias y personas en condiciones de vulnerabilidad.
Pero quizás uno de los aspectos más importantes de esta labor es que no se limita a entregar una ayuda material. Existe una intención de acercarse a las comunidades, escuchar a su gente y conocer de primera mano sus necesidades, una filosofía que el propio presidente de la entidad, doctor Alejandro Asmar, ha expresado en diferentes oportunidades.
“De palmo a palmo vamos a recorrer todos aquellos lugares recónditos, donde a sus moradores no han llegado las oportunidades de alcanzar una vida digna”, ha expresado Asmar al referirse a la misión social de la Fundación, planteamiento que resume su propósito de llevar asistencia, orientación y esperanza a sectores necesitados.
La Fundación también ha mostrado capacidad de respuesta frente a situaciones de emergencia, llevando alimentos y otros artículos de primera necesidad a familias afectadas por fenómenos naturales y otras circunstancias adversas, al tiempo que ha llamado a otros sectores de la sociedad a sumarse a los esfuerzos solidarios.
“Instamos a los empresarios a sumarse a estas acciones mancomunadas que buscan mitigar la incertidumbre de muchas familias carenciadas”, manifestó el presidente de la entidad.
La experiencia de la Fundación Alejandro Asmar constituye, en ese sentido, un ejemplo de cómo los recursos, la sensibilidad y la voluntad de servir pueden ponerse al alcance de quienes más lo necesitan. Su trabajo también plantea un mensaje que trasciende a la propia institución: la construcción de una sociedad más justa no depende exclusivamente de las autoridades públicas, sino también de la capacidad de ciudadanos, empresarios y profesionales para aportar al bienestar colectivo.

En momentos en que muchas necesidades sociales continúan esperando respuestas, iniciativas que promueven la solidaridad, la educación, la salud y la asistencia a los sectores vulnerables merecen ser reconocidas y estimuladas.
Saludar la labor de la Fundación Alejandro Asmar es, reconocer que la filantropía conserva un importante espacio en la sociedad dominicana y que, cuando la voluntad de ayudar se convierte en una práctica permanente, la solidaridad deja de ser una palabra para transformarse en una verdadera acción de servicio.







