
Un metaanálisis de 69 ensayos clínicos con más de 153,000 adultos encontró poco o ningún beneficio clínicamente relevante de estos suplementos para prevenir fracturas y caídas en la mayoría de los adultos mayores estudiados
NUEVA YORK, EEUU.- Tomar suplementos de calcio, vitamina D o ambos de manera rutinaria podría aportar poco o ningún beneficio clínicamente relevante para prevenir fracturas y caídas en la mayoría de los adultos mayores, según una amplia revisión de la evidencia publicada en The BMJ.
La investigación reunió 69 ensayos clínicos aleatorizados con 153,902 participantes y evaluó por separado los efectos del calcio, la vitamina D y la combinación de ambos frente a placebo o ausencia de tratamiento.
Los resultados no significan que estos nutrientes sean innecesarios para el organismo ni que las personas que los reciben por una indicación médica deban suspenderlos.
El análisis se concentró específicamente en determinar si la suplementación previene fracturas y caídas, y sus conclusiones tienen limitaciones para personas con determinados trastornos óseos, pacientes tratados farmacológicamente por osteoporosis y otros grupos de alto riesgo.
Más de 153,000 adultos incluidos
La revisión incorporó estudios realizados principalmente en adultos mayores. La mediana de edad de los participantes fue de 71.2 años y en 58 de los 69 ensayos la edad promedio era de al menos 65 años.
La mayoría de los participantes vivía en la comunidad: el 87 % de los ensayos incluyó exclusivamente a personas que no estaban institucionalizadas.
Además, alrededor del 73 % de los participantes no estaba considerado en alto riesgo de sufrir fracturas o caídas.
Los investigadores evaluaron como resultado principal la aparición de cualquier fractura. También estudiaron fracturas de cadera, vertebrales y no vertebrales, así como el riesgo y número de caídas.
Calcio solo mostró poco o ningún efecto
Para determinar el efecto del calcio sobre cualquier tipo de fractura, los investigadores analizaron 11 ensayos que reunieron a 9,067 participantes.
El riesgo relativo fue de 0.91, con un intervalo de confianza del 95 % entre 0.81 y 1.01.
La evidencia, considerada de certeza moderada, llevó a los investigadores a concluir que la suplementación con calcio probablemente produce poco o ningún efecto sobre el riesgo de sufrir una fractura.
Los resultados tampoco demostraron un beneficio clínicamente relevante consistente en otros tipos específicos de fracturas o en la prevención de caídas.
Vitamina D tampoco redujo las fracturas
La evidencia fue todavía más amplia para la vitamina D.
Un total de 36 ensayos con 92,045 participantes aportaron información para evaluar su efecto sobre cualquier fractura.
El riesgo relativo fue de 1.00, con un intervalo de confianza del 95 % entre 0.95 y 1.06.
Los investigadores calificaron esta evidencia como de alta certeza y concluyeron que la vitamina D administrada de manera aislada produce poco o ningún efecto sobre el riesgo de fractura en las poblaciones estudiadas.
La revisión tampoco encontró un beneficio clínicamente importante en la prevención de caídas.
¿Y si se combinan calcio y vitamina D?
La combinación de ambos suplementos produjo un resultado que requiere una interpretación especialmente cuidadosa.
En 15 ensayos que incluyeron 51,126 participantes, el riesgo relativo de sufrir cualquier fractura fue de 0.91, con un intervalo de confianza del 95 % entre 0.84 y 0.99.
Esto representa una reducción estadísticamente significativa.
Sin embargo, cuando los investigadores analizaron el beneficio absoluto y lo compararon con los umbrales establecidos previamente para considerar que una diferencia era clínicamente importante, determinaron que el efecto era demasiado pequeño para representar un beneficio significativo en la práctica.
Los análisis de sensibilidad mostraron además que gran parte del pequeño beneficio observado con la suplementación combinada estaba explicado por un ensayo realizado en una población con un riesgo particularmente elevado.
Por esta razón, una diferencia estadísticamente significativa no debe interpretarse automáticamente como una reducción importante de fracturas para la mayoría de las personas.
Resultados similares para fractura de cadera y caídas
El patrón general se mantuvo cuando los investigadores estudiaron resultados más específicos.
Calcio, vitamina D o la combinación de ambos mostraron poco o ningún efecto sobre diferentes tipos de fracturas, incluida la fractura de cadera, y tampoco demostraron una reducción clínicamente relevante de las caídas.
La certeza de la evidencia fue moderada o alta para la mayoría de los resultados analizados.
En total, el 88 % de los 18 resultados evaluados mediante el sistema GRADE estuvo respaldado por evidencia de certeza moderada o alta.
La mayoría no tenía osteoporosis diagnosticada
Una de las claves para interpretar correctamente el estudio está en las características de las personas incluidas.
Solo una minoría de los ensayos estudió específicamente poblaciones de alto riesgo.
Cuatro de los 69 ensayos incluyeron únicamente participantes con fracturas previas y otros cuatro se limitaron a personas diagnosticadas con osteoporosis.
Los investigadores también señalaron que la evidencia disponible era limitada para algunos resultados en pacientes institucionalizados o con alto riesgo de fractura.
Además, ninguno de los ensayos incluidos evaluó a personas que estuvieran recibiendo simultáneamente medicamentos para tratar la osteoporosis.
Por tanto, los resultados no deben extrapolarse automáticamente a pacientes con osteoporosis que reciben tratamiento farmacológico ni a personas con trastornos específicos del metabolismo óseo.
No significa que calcio y vitamina D sean innecesarios
El calcio es un componente esencial del tejido óseo y la vitamina D desempeña un papel fundamental en la absorción del calcio y en el mantenimiento de la salud musculoesquelética.
La investigación no cuestiona esas funciones biológicas.
Lo que pone en duda es que administrar suplementos de manera rutinaria a la mayoría de los adultos mayores produzca por sí mismo una reducción clínicamente importante de fracturas o caídas.
Tampoco debe interpretarse el estudio como una recomendación para que los pacientes abandonen suplementos prescritos por sus médicos.
Las necesidades pueden ser diferentes en personas con deficiencias nutricionales, determinadas enfermedades, problemas de absorción, trastornos óseos u otras situaciones clínicas.
Ejercicio aparece entre las estrategias con mejor respaldo
Los investigadores señalaron que existen pocas intervenciones con evidencia de certeza moderada o alta que hayan mostrado consistentemente una reducción del riesgo de fracturas.
Entre ellas se encuentran determinados tratamientos farmacológicos utilizados específicamente para la osteoporosis.
Para prevenir caídas, revisiones anteriores han identificado el ejercicio y las modificaciones del entorno como estrategias prometedoras, mientras que la evidencia para muchas otras intervenciones individuales continúa siendo limitada o incierta.
Esto refuerza la importancia de abordar la prevención de fracturas desde una perspectiva más amplia que la simple administración de suplementos.
La valoración del riesgo individual, la actividad física, el fortalecimiento muscular, el equilibrio, la revisión de factores que favorecen las caídas y, cuando corresponda, el tratamiento específico de la osteoporosis forman parte de ese abordaje.
Investigadores plantean revisar las recomendaciones
A partir de los resultados, los autores sostienen que la evidencia no respalda el uso rutinario de suplementos de calcio, vitamina D o ambos con el propósito específico de prevenir fracturas y caídas.
También plantean que profesionales sanitarios, organismos responsables de elaborar guías clínicas y autoridades regulatorias deberían reevaluar las recomendaciones generales sobre estos suplementos teniendo en cuenta la evidencia actual.
El estudio, sin embargo, no establece que todas las personas deban evitar la suplementación.
La decisión continúa dependiendo de las necesidades nutricionales, el estado de salud, los factores de riesgo y las indicaciones médicas de cada paciente.
FUENTE: Diario de Salud





