
Los incesantes ataques con misiles balísticos de Rusia han llevado a Kiev a querer fabricar sus propios interceptores Patriot, pero, pese al visto bueno inicial de Trump para una licencia de producción, Estados Unidos aún no ofrece garantías
Es poco probable que Estados Unidos alcance antes de este invierno un acuerdo con Ucrania para la producción conjunta de misiles interceptores Patriot, afirmó el lunes el embajador estadounidense ante la OTAN, Matthew Whitaker, lo que alimenta la incertidumbre sobre el aspecto más crítico de la defensa aérea de Kiev.
«Un acuerdo de producción a largo plazo no se cerrará antes de este invierno. Así que seguiremos trabajando en ello», dijo Whitaker en una entrevista con ‘Fox News’, y recalcó que los interceptores Patriot PAC-3 siguen sometidos a un control muy estricto por las normas de exportación estadounidenses, lo que limita el margen para conceder licencias rápidamente.
«No permitimos que nadie, salvo fabricantes estadounidenses, los produzca en Estados Unidos», señaló. Al mismo tiempo, Whitaker apuntó a una cooperación más amplia en materia de industria de defensa que se está debatiendo con Ucrania y con los aliados europeos.
«Hay oportunidades de coproducción que podemos desarrollar con los ucranianos, que podemos desarrollar con los europeos, para ampliar la base industrial y apoyar la defensa de Ucrania y la defensa de Europa», afirmó.

Hasta que se ultimen esos acuerdos, la prioridad sigue siendo atender las necesitades inmediatas de Ucrania. Whitaker dijo que Washington y sus aliados están centrados en garantizar que Kiev disponga cuanto antes de capacidades de defensa aérea suficientes de cara al invierno, ya sea mediante la transferencia por parte de aliados de interceptores excedentarios o con un aumento de la producción estadounidense.
¿Cambio de postura?
Las declaraciones de Whitaker llegan tras semanas de mensajes contradictorios de la Administración Trump sobre si Estados Unidos permitirá que Ucrania produzca interceptores Patriot bajo licencia, un paso que Kiev lleva mucho tiempo reclamando para reducir su dependencia del suministro externo ante la escasez mundial de estos sistemas.
Fabricados en Estados Unidos por Raytheon y Lockheed Martin, los sistemas Patriot han sido ampliamente utilizados por los aliados de Washington, también en el Golfo, donde la guerra sw Estados Unidos contra Irán ha mermado considerablemente las existencias mundiales de Patriot.
Según Kiev, mientras el fabricante estadounidense Lockheed Martin produce aproximadamente entre 60 y 65 interceptores al mes, Rusia está produciendo en torno a 120 misiles balísticos mensuales además de otros sistemas. Moscú también ha ido adaptando cada vez más sus ataques para aprovechar las lagunas de la defensa aérea ucraniana.
Durante la cumbre de la OTAN en Ankara el 8 de julio, el presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos concedería a Ucrania una licencia de producción para los interceptores. Pero el 31 de julio dijo que no se había tomado una decisión final y calificó el gesto de «un gran paso» dada la sensibilidad que rodea la transferencia de tecnología avanzada.
Zelenski reclama avances mientras Washington mantiene la incertidumbre
Esto ha dejado perplejos a los aliados de Ucrania y a los planificadores de Defensa, justo cuando el país se prepara para otro invierno de intensificación de los ataques rusos con misiles y drones contra las infraestructuras energéticas.
El asunto también se abordó en una reunión entre Trump y el presidente ucraniano Volodimir Zelenski en Washington el 29 de julio, en la que ambos líderes analizaron opciones para ampliar la producción para la Defensa Nacional de Ucrania y otras ideas que puedan ayudar al esfuerzo bélico.
Zelenski dijo que las conversaciones abarcaron posibles licencias para la producción de interceptores Patriot, pero Trump no ofreció más claridad sobre los plazos. Los representantes especiales de Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, probablemente visiten Kiev en la segunda mitad de agosto, según informaciones de prensa.

Zelenski dijo el 28 de julio que podrían llegar en las dos semanas siguientes, viaje que se prevé que coincida con los actos de conmemoración del 35º aniversario de la independencia de Ucrania. Afirmó que quería debatir fórmulas para reactivar las negociaciones de paz y ofrecer a los enviados una visión directa de la situación sobre el terreno en Ucrania.
El cálculo urgente de Kiev
Para Kiev, la cuestión de la licencia tiene que ver tanto con la resiliencia a largo plazo como con la supervivencia inmediata. Los responsables ucranianos sostienen que la coproducción permitiría acelerar el suministro e integrar más firmemente a Ucrania en la base industrial de defensa occidental.
Zelenski ha convertido la ampliación de la producción de Defensa Nacional en uno de los pilares centrales de la estrstegia de guerra de Ucrania, que incluye una cooperación más estrecha con contratistas estadounidenses como Lockheed Martin.
En sus reuniones con senadores estadounidenses durante su visita a Washington, Zelenski subrayó que la necesidad más acuciante de Ucrania sigue siendo mantener un flujo constante de interceptores durante el resto de 2026, potencialmente financiado por socios europeos.
Fuente: Euronews






