

El Hospital Gregorio Marañón de Madrid ha diseñado y fabricado la primera prótesis ósea personalizada de metamaterial del mundo. La pieza ha sido implantada con éxito por cirujanos oncológicos a un hombre de 38 años con un sarcoma óseo en la tibia, evitando así la amputación de su pierna
El Hospital Gregorio Marañón de Madrid ha logrado evitar la amputación de una pierna gracias a un implante óseo pionero desarrollado a medida para un paciente de 38 años con un sarcoma en la tibia. Se trata de la primera prótesis personalizada de metamaterial de este tipo, una tecnología de origen aeroespacial que reproduce las propiedades mecánicas del hueso mediante una estructura de titanio fabricada con impresión 3D.
Desarrollada junto a ingenieros de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), la prótesis está formada por una red de estructuras milimétricas de titanio diseñada para distribuir las cargas de forma similar al tejido óseo. El implante ha permitido conservar tanto la pierna como la articulación de la rodilla del paciente y evitar la amputación.
Una prótesis que imita al hueso
Frente a las prótesis convencionales, este implante no reemplaza el hueso con una pieza sólida, sino que reproduce su estructura y resistencia mediante una red de finas barras de titanio que distribuyen las cargas de forma similar al tejido óseo.
Su diseño facilita que el hueso del paciente crezca e integre la prótesis, reduciendo el riesgo de rechazo y complicaciones. Además, al estar fabricado en 3D y adaptado a cada paciente, el tiempo de intervención se reduce casi a la mitad.
El implante pesa apenas 300 gramos, pero las simulaciones indican que puede soportar más de 500 kilos, frente a los varios kilos de peso y los 100-150 kilos de resistencia de las prótesis convencionales.
Un implante diseñado para cada paciente
Pierre Chazel, de 38 años, sufría un sarcoma óseo de alto grado en la tibia. Tras una infección y una grave pérdida de densidad ósea, su pierna ya no podía soportar una prótesis convencional, por lo que el equipo médico optó por diseñar un implante adaptado a su anatomía.
A partir de sus imágenes radiológicas, los investigadores crearon un gemelo digital de la pierna sana y simularon las cargas que soporta la tibia al caminar, subir escaleras o tropezar. Con estos datos, diseñaron la estructura interna de la prótesis y situaron los tornillos en las zonas con mayor calidad ósea, lo que permitió planificar la intervención con precisión milimétrica.
Un año después de la operación, el paciente ya puede caminar. Tras casi dos años sin apoyar la pierna, asegura que por fin ha comenzado a recuperar su movilidad. El Gregorio Marañón ya ha realizado una segunda intervención similar y prepara otros dos implantes personalizados, uno de muñeca y otro de esternón. El objetivo es extender esta tecnología para ofrecer soluciones de medicina hiperpersonalizada dentro de la sanidad pública.
Fuente: Euronews






