
Teherán asegura que las declaraciones del presidente estadounidense sobre el acuerdo son una «mezcla de verdad y mentiras»
En una nueva jornada de mensajes contradictorios y cruces de acusaciones en unas negociaciones entre lo delirante y bucles infinitos, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, hacía pública una nota en la que anunciaba que sigue sin haber acuerdo con EEUU. Y advirtiendo respecto de uno de los puntos más sensibles de la negociación, el estatus del estrecho de Ormuz, que la materia corresponde en exclusiva a la República Islámica y al sultanato de Omán.
Horas antes y a punto de reunirse con sus asesores en la Sala de Crisis de la Casa Blanca a fin de tomar una «determinación final» sobre el acuerdo, el presidente de EEUU, Donald Trump, anunciaba en la red Truth Social que ya hay acuerdo para el fin del bloqueo del perímetro del estrecho de Ormuz y la retirada de las reservas de uranio altamente enriquecido en manos de la República Islámica -que tendría que llevarse a cabo en una supuesta operación conjunta con Teherán-, así como en otras cuestiones «de mucha menor importancia».
Nuevos cambios en el acuerdo
A las palabras de Trump reaccionaba un despacho de la agencia semioficial Tasnim en que se aseguraba que el texto del acuerdo había sufrido cambios respecto a versiones anteriores y que su contenido no era aún definitivo, citando fuentes de la negociación. En otra nota, en este caso de la agencia Fars -vinculada a los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria, unidad ideológica y de élite del régimen- fuentes informadas tildaron las últimas declaraciones del mandatario norteamericano al respecto del eventual acuerdo de «mezcla de verdad y mentiras».
En concreto, las fuentes iraníes vinculadas a la negociación ponían en solfa el anuncio del mandatario estadounidense de poner fin al bloqueo de Ormuz, una de las más importantes vías comerciales marítimas del mundo, por donde normalmente transita el 20% del petróleo y del gas planetarios. «Trump afirma que Irán ha sido obligado a abrir el estrecho sin peajes, aunque no existe una cláusula en el texto del acuerdo en este sentido», se jactaban las mismas fuentes en el citado despacho de la agencia Fars.
Además, las fuentes consultadas por la agencia vinculada a la Guardia Revolucionaria calificaban de afirmación «sin base» el anuncio de Trump de que destruirá las reservas de uranio altamente enriquecido en posesión de la República Islámica y denunciaban el ‘olvido’ del presidente de EEUU al no referirse al levantamiento de sanciones económicas y el alto el fuego en Líbano, que a esa hora registraba una intensificación de la campaña israelí -las Fuerzas de Defensa avanzaban hacia el centro del país de los cedros- contra Hizbulá. En el citado mensaje en Truth Social, Trump aseveraba horas antes que Irán no va a recibir dinero «hasta nuevo aviso».
«Solo las acciones son la medida»
Por su parte, el principal negociador iraní y presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, aseveraba «no tener garantías o palabras» cuando se trata de negociar con EEUU: «Solo las acciones son la medida». Además, Ghalibaf defendía que su país solo está obteniendo concesiones «gracias a los misiles y no al diálogo» y aseveraba que las negociaciones solo están sirviendo para que Irán «explique» esta posición.
También se refirió este viernes a los anuncios del mandatario estadounidense el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, quien vinculó el éxito de las negociaciones a que Trump sea capaz de renunciar a sus «excesivas» demandas en una conversación telefónica con su homólogo omaní. Quien no lo hizo fue el líder supremo y ayatolá Mojtaba Jamenei, quien sigue permaneciendo en un discreto segundo plano, aunque teóricamente no habrá acuerdo final sin su plácet final.
«Si finalmente se alcanza un acuerdo, quizá su consecuencia más importante no sea la reducción de las tensiones entre Irán y Estados Unidos, sino el traslado del principal foco de competencia al interior de la propia República Islámica», el historiador iraní Ehsan Rahimi. A juicio del investigador vinculado a la Universidad de Alicante, «a medida que disminuya la presión externa, las discrepancias sobre el futuro del país, la distribución del poder y las prioridades económicas y de seguridad quedarán más expuestas» «En este sentido, el acuerdo podría marcar el inicio de una nueva etapa de rivalidades internas, más que el final de una crisis internacional», concluye.
En otro orden de cosas, la Guardia Revolucionaria -núcleo del poder iraní en la actual circunstancia- ha informado de que un total de 24 buques habían atravesado durante el último día el estrecho de Ormuz «en coordinación» con las fuerzas armadas del país. Además, la televisión estatal IRIB anunciaba ayer la muerte de dos hombres acusados de matar a tres efectivos agentes del orden en las protestas de enero pasado en la ciudad de Kermanshah -en la frontera occidental con Irak- en un supuesto intercambio de disparos con las tropas iraníes.
Fuente: La Razón







