
El Gobierno de Benjamin Netanyahu ha justificado la operación alegando que Siria ha vulnerado el entendimiento de seguridad vigente entre ambos países
Israel bombardeó el martes una base aérea militar siria en las proximidades de Idlib, en el noroeste del país, después de que una delegación militar turca visitara las instalaciones ante la posibilidad de que fueran utilizadas para el despliegue de tropas de Ankara. El Gobierno de Benjamin Netanyahu justificó la operación alegando que Siria había puesto en riesgo la seguridad israelí y vulnerado el entendimiento de seguridad vigente entre ambos países.
Según la oficina del primer ministro israelí, Damasco había recibido varias advertencias sobre la presencia militar turca en la base, pero decidió ignorarlas. Israel sostiene que el eventual despliegue habría alterado el “status quo” de seguridad acordado con Siria y supondría una amenaza directa para sus intereses.
La ofensiva tuvo como objetivo la base aérea de Abu al Duhur, situada cerca de Idlib y de Alepo, y a unos 70 kilómetros de la frontera con Turquía. Los bombardeos dañaron la pista de aterrizaje y varios almacenes de la instalación, aunque no se registraron víctimas.Play Video
La base permanece fuera de servicio como aeródromo militar desde hace más de una década y cambió de manos en varias ocasiones durante la guerra civil siria. Tras la caída de Bashar el Asad a finales de 2024, las nuevas autoridades sirias comenzaron a utilizarla como centro de entrenamiento para el Ejército sirio. En los últimos días, su posible reactivación cobró fuerza después de la visita de una delegación militar turca, en el marco de conversaciones sobre el futuro uso de las instalaciones.

El ataque incrementó además la tensión entre Israel y Turquía, cuyos vínculos se han deteriorado considerablemente en los últimos años debido, entre otros factores, a la postura del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, frente a las operaciones militares israelíes en Gaza, recoge Europa Press.
Washington expresó su preocupación por la escalada. El enviado especial de la Casa Blanca para Siria, Tom Barrack, calificó el bombardeo de “escalada innecesaria” y afirmó que no contribuye a la estabilidad regional. Barrack instó a las partes a priorizar el “diálogo lógico” para evitar una mayor confrontación.
La operación se produce en un contexto de creciente actividad militar israelí en Siria. Desde la caída de Asad, Israel ha llevado a cabo cientos de ataques contra objetivos militares sirios y mantiene tropas desplegadas en el sur del país, donde asegura actuar para proteger a la minoría drusa.
Fuente: La Razón






