
En vísperas de la respuesta de Teherán a la carta de Donald Trump, la Guardia Revolucionaria iraní anunció el despliegue de sistemas de misiles de largo alcance en tres islas estratégicas del Golfo Pérsico.
La Guardia Revolucionaria iraní anunció el despliegue de nuevos sistemas de misiles en tres islas estratégicas del Golfo Pérsico, y afirmó que los sistemas tienen la capacidad de atacar «bases, armadas y equipos enemigos en la región».
El armamento está estacionado en tres islas que se encuentran cerca del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas del mundo sobre la que Emiratos Árabes Unidos reinvindica control, en una afirmación disputada por Teherán.
«Nuestro plan es armar las islas y convertirlas en una base operativa», dijo el comandante naval de la Guardia Revolucionaria iraní, Ali Reza Tengsiri, a la televisión estatal, en referencia a la necesidad de reforzar las islas. «Tenemos la capacidad de atacar bases, barcos y activos enemigos en la región», añadió.
Según Tengsiri, los nuevos sistemas son «capaces de destruir por completo cualquier objetivo en un radio de 600 kilómetros». Irán ha mantenido el control de las tres islas desde 1971, pero los Emiratos Árabes Unidos han reivindicado su soberanía sobre ellas durante años, y la cuestión se ha convertido en una disputa entre los dos países que se ha prolongado durante décadas.
El enviado especial de Estados Unidos para Asuntos de Oriente Medio, Steve Witkoff, dijo en septiembre que Irán estaba «ampliando su capacidad de defensa» en las islas. Los sistemas de misiles se han desplegado mientras Teherán se prepara para responder a una carta del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en la que hace hincapié en la reanudación de las conversaciones nucleares y advierte contra la acción militar si Irán no coopera.
Mientras tanto, el líder de la República Islámica, el ayatolá Ali Jamenei, advirtió el viernes que las amenazas estadounidenses contra Irán «no tienen ninguna consecuencia para ellos» y subrayó: «Si se equivocan, recibirán una fuerte bofetada».
Representantes iraníes y saudíes dialogan sobre los acontecimientos en la región
En paralelo a estos acontecimientos, el ministro de Relaciones Exteriores saudí, Faisal bin Farhan, habló el sábado sobre la situación reciente en la región en una conversación telefónica con el viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi.
La agencia oficial de prensa saudí (SPA) informó de que la llamada telefónica fue realizada por funcionarios iraníes. La información sostiene que las dos partes «han mantenido conversaciones sobre los acontecimientos más recientes en la región y los esfuerzos en curso en esta área», pero no se dieron a conocer más detalles sobre el contenido de la conversación.
Si bien el líder iraní calificó la oferta de diálogo de Estados Unidos de engañosa y la rechazó, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán indicó que la respuesta de su país a la carta se anunciará pronto. El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, dijo el jueves que la misiva de Donald Trump era en su mayor parte amenazante, pero que también contenía algunas oportunidades, y que Teherán respondería a ellas en los próximos días.
Estados Unidos asegura que la carta «no tenía la intención de amenazar»
En una conversación publicada el viernes, Steve Witkoff, enviado especial de Estados Unidos para asuntos de Oriente Medio, dijo que el objetivo de Trump al enviar la carta era evitar un conflicto militar con Irán y tratar de fomentar la confianza mutua. También hizo hincapié en que la carta «no tenía la intención de amenazar».
El domingo, Araghchi resaltó que la oposición de Irán a las conversaciones no se debía a su «obstinación», sino a su experiencia y al pasado, y añadió que Washington debe replantearse sus políticas antes de iniciar cualquier conversación.
En la primera vuelta de su presidencia, la Administración Trump se retiró del acuerdo nuclear de 2015 entre Irán y las potencias mundiales, un acuerdo que levantaba parcialmente las sanciones a cambio de restricciones más estrictas al programa nuclear de Irán. Pero tras la retirada de Estados Unidos en 2018 y el restablecimiento de las sanciones, Irán también superó las restricciones establecidas y desarrolló sus actividades nucleares más allá del acuerdo.
«En mi opinión, el acuerdo de 2015 en su forma actual ya no es viable y tampoco redundará en nuestro interés, porque nuestra situación nuclear está mucho más avanzada y no podemos volver a las condiciones anteriores«, dijo Araghchi. «Lo mismo se aplica a las sanciones del lado opuesto», añadió, enfatizando que «el acuerdo de 2015 todavía puede ser la base y el modelo para un nuevo diálogo«.
Los países occidentales acusan a Irán de intentar construir armas nucleares enriqueciendo uranio con una pureza del 60%, un nivel que, según dicen, no viene justificado por el uso civil. Sin embargo, Teherán insiste en que su programa nuclear se lleva a cabo únicamente con fines pacíficos, e Irán sigue comprometido con sus obligaciones internacionales.
Fuente: Euronews