
SANTO DOMINGO.- El ministro Rafael Santos Badía ha dado la talla al frente del Ministerio de Educación Superior y Tecnología (MESCYT). Al menos como demuestran los hechos según una fuente de entero crédito. De acuerdo a lo informado por dicha fuente, por los pasillos del palacio se repetía una versión que nunca fue oficialmente confirmada, pero que sonaba con insistencia: el anterior ministro (supuestamente) habría perdido la confianza del Gobierno por frenar (o al menos no empujar con suficiente convicción) la reforma educativa que el presidente Luis Abinader quería convertir en uno de los grandes legados de su gestión.
Si esa versión era cierta, entonces el nuevo ministro tenía una misión casi imposible: en 6 meses debía escuchar al país, construir consensos y entregar las bases de la transformación educativa más ambiciosa de las últimas décadas.
Viendo lo ocurrido esta semana, parece que el plazo no fue desperdiciado.
Lo presentó el pasado miércoles y más que una consulta ciudadana, fue un ejercicio político de construcción de legitimidad a favor de la educación nacional.
En el mismo, más de 8000 personas (mayoría mujeres) participaron en foros territoriales, institucionales y sectoriales en las 31 provincias, el Distrito Nacional e incluso entre la diáspora dominicana.
No se preguntó únicamente qué falta en las escuelas, se preguntó qué tipo de país queremos construir desde las aulas. Y esa diferencia cambió completamente la conversación.
Ahí está los hechos, sobre el trabajo realizado por el profesor Rafael Santos Badía, quien ha demostrado ser un gran trabajador en todo terreno.
Fuente: Hoy






