
Por Dionicio Hernández Leonardo
Un día como hoy, 11 de mayo de 1946, murió, a la edad de 61 años, Pedro Henríquez Ureña en Buenos Aires, Argentina. Fue un filósofo, poeta, lingüista, maestro, ensayista, periodista y crítico literario dominicano. En la lista de grandes humanistas hispanoamericanos ocupa el primer lugar.
Pedro dejó su impronta en Cuba, México, Estados Unidos, España y Argentina. Entre sus obras mejor valoradas, están: La utopía de América, Seis ensayos en busca de nuestra expresión, El español en Santo Domingo y Nacimiento de Dionisos. Como plantea Plinio Chahín, Pedro fue un escritor auténtico.
Termino esta nota con un pensamiento de Pedro: “Solo la lectura salva a los pueblos”.






