
Por Dionicio Hernández Leonardo
Un día como hoy, 10 de julio de 1922, murió, a la edad de 67 años, Apolinar Tejera en Santo Domingo, República Dominicana. Fue un sacerdote, abogado, farmacéutico, periodista, político, escritor, diplomático y académico dominicano, valorado como un insigne intelectual.
Luego de renunciar al sacerdocio, Tejera ocupó cargos públicos importantes, entre ellos: diputado, presidente de la Suprema Corte de Justicia, rector de la universidad y Procurador General de la República. Su principal obra, es: “Rectificaciones históricas”
Termino esta nota con un pensamiento de Tejera: “El amor a la Patria es un deber sagrado, como el amor a nuestros padres, a nuestra familia, a nuestra existencia”.







