
Los ataques contra buques mercantes que han dejado más de 20 marineros muertos o desaparecidos frente a Bulgaria y Rumanía en las últimas semanas
La OTAN mueve ficha en el flanco oriental y reforzará su presencia en el mar Negro tras una serie de ataques con drones contra buques mercantes, atribuidos principalmente a Rusia, que han dejado al menos 23 marineros muertos o desaparecidos frente a las costas de Bulgaria y Rumanía en las últimas semanas. El despliegue incluirá más vigilancia aérea, patrullas marítimas y personal de inteligencia.
La decisión se anunció el martes, tras una reunión del Consejo del Atlántico Norte, el principal órgano político de la Alianza, en su sede de Bruselas. Los embajadores de los 32 países miembros analizaron el deterioro de la seguridad en el mar Negro ante el incremento de las agresiones contra la navegación civil en una arteria vital para las exportaciones de cereales ucranianos y el comercio global.
«La OTAN enviará activos adicionales a la región, incluido apoyo para vigilancia, reconocimiento y análisis forense. Continuaremos unidos y preparados para hacer frente a cualquier amenaza y mantener a salvo a nuestros mil millones de ciudadanos», afirmó al término de la cumbre la portavoz de la Alianza, Allison Hart, en un mensaje publicado en X.

Las peticiones de Bulgaria y Rumanía
La reunión se celebró después de que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se encontrara el pasado jueves con el presidente de Rumanía, Nicușor Dan, y el primer ministro de Bulgaria, Rumen Radev, en los márgenes del Consejo Europeo. Ambos dirigentes pidieron abordar los últimos incidentes en el mar Negro y estudiar medidas para reforzar la seguridad en la zona.
Tras aquel encuentro, Dan calificó de «inaceptables» los ataques contra buques comerciales cerca de las costas de ambos países y advirtió de que ponen en peligro «vidas humanas, el comercio mundial e infraestructuras críticas».
Por su parte, el presidente rumano alertó también de que la Alianza se enfrenta a «un nuevo tipo de desafío», similar al que afrontó hace un año en la frontera del Danubio entre Rumanía y Ucrania, cuando fue necesario recurrir a equipamiento militar aliado para responder a las amenazas de drones. «En aquel momento, recurrimos a nuestros aliados, recibimos el equipamiento necesario y la situación se estabilizó. Hoy necesitamos soluciones adaptadas a los desafíos de seguridad en la parte oriental del mar Negro», defendió Dan.

La UE busca socios internacionales
En paralelo al despliegue militar de la OTAN, la Unión Europea ha puesto en marcha una ofensiva diplomática. Bruselas trabaja con diversos socios internacionales -como Turquía, India y países africanos receptores de grano- para impulsar un acuerdo que garantice la libertad de navegación en el mar Negro, según anunció la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas.
«Estamos trabajando con socios internacionales, incluidos países importadores de alimentos de África y otros del sur global, para impulsar un acuerdo que garantice la libertad de navegación en el mar Negro», explicó Kallas ante el pleno del Parlamento Europeo, en Estrasburgo.
Asimismo, la jefa de la diplomacia comunitaria subrayó que este acuerdo buscaría «proteger vidas y suministros vitales» frente a lo que tildó de una «escalada peligrosa e inaceptable» por parte de Moscú.
«Rusia no está ganando en el campo de batalla en Ucrania. Por el contrario, Putin está atacando deliberadamente a la población civil e intensificando los ataques híbridos en el resto de Europa», afirmó luego en redes sociales, en las que reclamó mantener «una presión sostenida» sobre Moscú.
FUENTE: La Razón






