
El pontífice reunió a unas 100.000 personas en una vigilia en Montevideo y pidió a los fieles que mantengan viva la fe en el país más laico de América Latina
El Papa León XIV animó el sábado a los jóvenes uruguayos a casarse y formar una familia durante una multitudinaria vigilia en el estadio Centenario de Montevideo. «Atrévanse a dar el paso casándose y formando una familia. ¡No le teman al para siempre!», afirmó ante los fieles.
También pidió a los matrimonios que no renuncien a tener hijos: «Abran su casa a la vida, incluso cuando el mundo les diga que un hijo es una carga».
Según el Vaticano, unas 70.000 personas han asistido al encuentro dentro del estadio y otras 30.000 lo han seguido desde el exterior. El recinto ya recibió a Juan Pablo II durante la última visita de un papa a Uruguay, en 1988.

León XIV lamentó el avance de la secularización y la pérdida de la transmisión de la fe entre generaciones. En Uruguay, el 36% de la población se declara católica, mientras que el 29% se considera agnóstica o atea.
El pontífice recordó que el reducido número de católicos no resta importancia a la Iglesia. «Dios eligió Belén, y esa sola elección basta para impedir que equiparemos la pequeñez con la insignificancia», ha señalado.
El mate, símbolo de fraternidad
La jornada había comenzado en Paysandú, junto a la frontera con Argentina, donde León XIV celebró su primera misa en Sudamérica ante unas 40.000 personas, según el Vaticano.
Pese a la lluvia, miles de fieles acudieron al Parque París Londres para recibirlo entre aplausos, bocinas y pañuelos amarillos. «¡Olé, olé, olé, olé, papa, papa!», coreó la multitud a su llegada en papamóvil.

Durante la homilía, León XIV pidió a los uruguayos que construyan puentes de fraternidad y recurrió a tres símbolos del país para explicar su mensaje: el puente General Artigas, que une Uruguay y Argentina; las palmeras, que crecen agrupadas; y el mate, una bebida tradicional que se comparte entre familiares y amigos.
«Nos enseña a compartir y a estar juntos, fortaleciendo los lazos que nos unen como hermanos y hermanas», dijo sobre el mate. También recordó al beato Jacinto Vera, primer obispo de Montevideo, y animó a los creyentes a continuar su labor de atención a los jóvenes, las familias y las personas mayores.
Una visita a un barrio marcado por la violencia
Tras la misa, el Papa se desplazó a Montevideo para visitar Casavalle, una zona afectada por el narcotráfico y la violencia de las bandas. En el barrio de Borro conoció los proyectos de la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, que construye viviendas, ofrece oportunidades laborales y ayuda a personas con adicciones.
«¡León, amigo, el barrio está contigo!», corearon los vecinos durante su visita. El pontífice pidió a los cristianos que sigan el ejemplo del buen samaritano y no permanezcan indiferentes ante el sufrimiento ajeno. «No podemos cerrar los ojos ante el hecho de que hay niños en Uruguay que no van a la escuela por miedo a no regresar nunca a casa», ha advertido.

Próximas paradas: Argentina y Perú
León XIV continuará el domingo su visita a Uruguay con una misa prevista en Florida, a unos 90 kilómetros de Montevideo, antes de viajar a Argentina. Allí tiene previsto visitar Buenos Aires, Luján y Córdoba.
Su gira de 12 días por Sudamérica concluirá en Perú, país que considera su segunda patria. Numerosos argentinos han cruzado ya la frontera para asistir a la misa de Paysandú, situada a pocos kilómetros de la ciudad argentina de Colón.
FUENTE: Euronews






