
Pedro Alliana, el hasta ahora vicepresidente, asume el poder en medio de una crisis bancaria y tras respaldar, junto con el resto del oficialismo, el juicio político que provocó la detención de Peña
En menos de un día Paraguay se ha convertido en un país irreconocible. La caída de Ueno Bank, una de las entidades bancarias más populares del país, y sus vínculos con el expresidente paraguayo, Santiago Peña, han provocado un sismo social y político sin precedentes. Las consecuencias de todo este entramado, que todavía está siendo investigado, han sido que tres millones de paraguayos se hayan quedado sin acceso a sus ahorros y que un juicio político haya destituido a Peña. Su sucesor ha sido el vicepresidente, Pedro Alliana, que junto con el resto de los miembros de la formación política de Peña apoyó a la oposición en la moción que, en menos de 24 horas, ha dejado a Peña fuera del poder y puesto a disposición judicial.
Nacido en 1974 en Ñeembucú, Alliana, conocido también como “Mangui”, llegó a la política tras pasar por el mundo empresarial y el deporte de élite, ya que formó parte de la selección nacional de baloncesto paraguaya en los noventa. En 2008 se convirtió en gobernador de su provincia natal, cargo que ocupó hasta 2013. En 2018 fue diagnosticado con leucemia, enfermedad que logró superar tras recibir tratamiento en Brasil. Precisamente el sistema sanitario ha sido uno de los grandes problemas del Gobierno de Peña, por lo que en su primer día, Alliana ha dicho que una de sus prioridades será el abastecimiento de medicamentos y la atención hospitalaria.
En el ascenso político de Alliana hay una figura que destaca por encima del resto: la del expresidente Horacio Cartes, una de las personalidades más influyentes de la política paraguaya y que protagonizó una sonada ruptura política con Peña en los últimos meses. Los desencuentros se hicieron más evidentes en septiembre, cuando varios senadores cartistas impulsaron una investigación sobre Ueno Bank, señalando la relación de Peña con una entidad de la que era accionista hasta el año pasado y que se había convertido en la principal receptora de los depósitos del Esta. La ruptura se profundizó el 5 de noviembre, cuando Cartes respaldó el juicio político contra Peña.
La caída a los infiernos de Peña

Cuando Peña se dio cuenta de que su bancada le soltaba la mano presentó su renuncia, pero el Congreso se la rechazó para evitar que con esa decisión pasara a ser senador vitalicio y, por tanto, adquiriera unos fueros que impidiera juzgarlo con las mismas garantías que si hubiera sido destituido. A su pesar, Peña siguió siendo presidente hasta que este viernes se realizó el juicio político que le sacó del poder. Inmediatamente la Policía acudió hasta su domicilio para detenerle, una petición que miles de personas solicitaban en las calles desde el pasado jueves. Por ello, en su primer discurso, Allana prometió restituir la situación económica y compensar plenamente a los afectados por el colapso Ueno Bank.
Según el presidente interino del Banco Central del Paraguay, ya se han hecho transferencias a más de un millón de ahorristas afectados. El dinero proviene del Fondo de Garantía de Depósitos, una reserva de contingencia establecida para asegurar que quien tuviera menos de 38.000 dólares reciba su dinero. Además, el presidente del Instituto de Previsión Social, Derlis León, anunció que los jubilados cobrarán el próximo 17 de noviembre, según estaba programado. Pese a la rapidez del pago a particulares, queda por ver qué ocurrirá con todo el dinero que el Estado tenía depositado y con el de aquellas personas o empresas que, por el volumen de sus depósitos, no puedan acogerse al fondo de garantía.
FUENTE: La Razón




