
Crece preocupación por situación, el 2028 es año decisivo para la seguridad europea
El presidente ruso visitará San Petersburgo en plena escalada de ataques atribuidos a Ucrania. Expertos militares y responsables de la OTAN alertan sobre un posible aumento de la tensión en el flanco oriental de Europa hacia finales de la década
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La guerra entre Rusia y Ucrania sigue escalando con una nueva oleada de ataques con drones, amenazas de represalias y crecientes advertencias sobre cómo podría evolucionar el conflicto en los próximos años. En este escenario de máxima tensión, el presidente ruso, Vladimir Putin, se prepara para participar en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF), uno de los eventos más importantes para el Kremlin, que este año se celebra marcado por la incertidumbre y la inseguridad derivadas de la guerra.
Ucrania se ha atribuido varios ataques con drones contra objetivos dentro de territorio ruso, algunos de ellos cerca de San Petersburgo, una ciudad clave para la política y la economía del país. La coincidencia de estas operaciones con la apertura del SPIEF, conocido como el «Davos ruso», ha elevado aún más la tensión entre Moscú y Kiev.

Desde el Kremlin han advertido de que los responsables de los ataques serán castigados y han asegurado que la respuesta rusa será «inevitable». Durante la jornada, una columna de humo negro pudo verse desde distintos puntos de San Petersburgo, una imagen que generó inquietud entre empresarios, delegaciones extranjeras y otros asistentes al foro.
Zelenski, defendió que los ataques estaban dirigidos contra infraestructuras consideradas estratégicas para el esfuerzo militar ruso. Según diversos analistas, estas operaciones reflejan la capacidad cada vez mayor de Ucrania para alcanzar objetivos situados a cientos de kilómetros del frente.
Mientras tanto, los combates continúan sobre el terreno. Durante la noche, un dron ruso impactó en instalaciones industriales de la región de Boryspil, en la provincia de Kiev, provocando un incendio y dejando al menos un herido. Al mismo tiempo, las autoridades instaladas por Rusia en Crimea informaron de un ataque ucraniano en Simferópol que habría causado tres muertos y siete heridos.
La preocupación también crece fuera del campo de batalla. El jefe de las Fuerzas Armadas de Letonia, el general Kaspars Pudāns, lanzó una advertencia que ha resonado en varios países europeos. En declaraciones al Financial Times, aseguró que Rusia ha logrado una ventaja importante en la producción masiva de drones y podría aprovechar esa capacidad para reforzar significativamente su posición militar de cara a finales de 2028.
Según Pudāns, los países bálticos son los más expuestos debido a su cercanía con Rusia y a las dificultades para reforzar rápidamente sus sistemas de defensa. Aunque no existen señales de una invasión inminente, sus palabras reflejan una preocupación cada vez más extendida en Europa sobre el equilibrio militar en la región y los retos de seguridad que podrían definir los próximos años.
Fuente: 3N






