
Franklin Domínguez es historia viva, dignidad intacta, un historicista consumado y un verdadero patriota en acción

Por Pedro Guzmán Glass
Hablamos del Embajador de la Frontera, el centinela incondicional de nuestra soberanía; el hombre de Estado visionario que asumió con honor el Consejo Nacional de Fronteras en sucesión del histórico Ángel Miolán y que dirigió con firmeza la Dirección de Límites Fronterizos.
Es el ideólogo y creador de la Verja Perimetral Fronteriza y la mente maestra detrás de la Policía Fronteriza (POLIFROND), cuando muy pocos tenían el coraje y la agudeza institucional para plantear soluciones reales a la seguridad de la Patria.
Su vocación de servicio no necesita tarimas ni espectáculos: se demuestra con hechos. A través de la Fundación Cubitarios, ha recorrido aula por aula, liceo por liceo y recinto penitenciario en cada rincón de la frontera, sembrando valores y formación. Ha respaldado el deporte y a nuestra juventud de manera silente y sin arrogancia, manteniéndose al margen del ruido justamente para proteger el bienestar del pueblo de las garras de esos grupos de manipuladores y malversadores que hoy tienen desacreditado el sistema democrático nacional.
Hablamos del intelectual de pluma fina que sirvió como corrector de estilo de Don Rafael Abinader; del asistente personal y mano derecha de la figura más colosal de nuestra historia política, el inmortal Dr. José Francisco Peña Gómez. A diferencia de muchos, Franklin jamás ha necesitado traficar con la memoria del gran líder ni lucrarse de su sagrado legado para buscar figuración. Su trayectoria brilla con luz propia.
Lo conozco yo, lo conoce usted, lo conoce la provincia entera de Dajabón y lo reconocen con profundo respeto los más altos líderes de la nación.
Si a usted se le olvidó o prefiere hacerse el desentendido, pregúntele a su jefe Hipólito Mejía, que él le va a decir quién es. Pregúntele a nuestro Presidente Luis Abinader, que él le va a decir quién es. Pregúntele al Dr. Leonel Fernández o a Danilo Medina, y cada uno le dirá exactamente lo mismo: que Franklin Domínguez es un político de formación, de convicción, de carrera impecable y con auténtica estructura de Estado.
Por eso, hoy la historia nos exige dar un paso al frente. Ante la improvisación, el irrespeto y la falta de visión, la provincia de Dajabón ya no está para experimentos.
Aprovechamos este mismo escenario para anunciarlo con toda la fuerza del pueblo: ¡Franklin Domínguez se levanta por Dajabón y será el próximo Senador de la República!
Se acabó la era de la política pequeña. Dajabón tendrá en el Senado a un verdadero defensor de la frontera, un hombre con peso moral e intelectual para representar a su gente con orgullo y dignidad.
¡Se acabó el relajo en la Frontera!






