
Londres defiende que las restricciones se reforzarán en los próximos meses para evitar una mayor tensión en los mercados energéticos
El Gobierno británico ha anunciado este miércoles nuevas sanciones para el combustible ruso, si bien ha matizado que se aplicarán de «manera gradual» durante los próximos meses para evitar que se desestabilice el mercado, mientras continúa el bloqueo del estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para el suministro. La cartera británica de Asuntos Exteriores ha señalado que estas «nuevas y reforzadas sanciones» sobre el petróleo y el gas ruso incluyen «prohibiciones inmediatas» que afectan a refinados de petróleo, parafina, nafta y lubricantes.
No obstante, ha explicado que «en algunas áreas» estas nuevas medidas se irán aplicando «durante los próximos meses» de «manera gradual para gestionar el riesgo a la estabilidad del mercado», como ha sucedido ya a menudo con sanciones pasadas tras la crisis energética provocada por la guerra de Estados Unidos en Irán. Como apunta Europa Press, se trata de una medida similar a la adoptada por Estados Unidos, que levantó la mano y permitió el comercio con buques rusos cisterna que se encontraban ya en alta mar, por ejemplo, lo que generó cierto malestar en Ucrania, principalmente.
El Gobierno británico ha querido subrayar que «es completamente falso» que Reino Unido haya levantado ninguna sanción y ha incidido en que, al contrario, están siendo «fortalecidas», según se puede leer en un último comunicado. Reino Unido ha suavizado las sanciones al diésel y al combustible, por ejemplo, para aviones de pasajeros y de mercancías en terceros países, así como de los navíos, debido a la subida de los precios, tal y como señala la amplia lista de excepciones publicada por la cartera de Exteriores en su página web.
Fuente: La Razón






