
SANTO DOMINGO.— En medio de los desafíos que enfrenta el Partido Revolucionario Moderno (PRM) de cara a la futura definición de su candidatura presidencial, distintos análisis difundidos en medios de comunicación colocan al dirigente Roberto Fulcar como una figura con capacidad para incidir en la articulación de las bases y la cohesión interna de la organización.
Comunicadores y analistas como Domingo Páez, Rafael Linares, Elvin Castillo, Pablo Mackinney, Tomás Castro, Rosario Espinal, Jhon Berry, Manuel Cruz y Eugenio Cedeño han advertido sobre una aparente desconexión entre varios de los actuales aspirantes presidenciales y la militancia perremeísta.
En ese contexto, Fulcar es señalado como un dirigente con experiencia en el trabajo territorial y en la articulación de las estructuras partidarias, especialmente por el papel que desempeñó en el proceso que llevó a Luis Abinader a la Presidencia de la República.
Los planteamientos destacan que la capacidad de conectar con las bases podría convertirse en un factor determinante en la carrera interna del PRM, debido a que ninguno de los aspirantes tendría, por sí solo, el arraigo suficiente para garantizar una victoria sin el respaldo de una estructura partidaria cohesionada.
La experiencia de Fulcar en la organización territorial y su capacidad para establecer vínculos con sectores de la militancia lo colocan, según estos análisis, en una posición estratégica dentro del escenario político que comienza a configurarse.
Las advertencias del dirigente Tony Peña Guaba sobre la necesidad de preservar la cohesión interna del PRM también han puesto el foco en la importancia de los liderazgos capaces de propiciar entendimientos y mantener articuladas las distintas corrientes de la organización.

Bajo esta perspectiva, los aspirantes presidenciales tendrían el desafío de fortalecer su contacto directo con la militancia, al tiempo que procuran integrar a sus proyectos a dirigentes con experiencia en la movilización y organización del voto territorial.
Así, Roberto Fulcar vuelve a adquirir relevancia en el debate interno del PRM, no necesariamente como un aspirante más, sino como un dirigente cuya experiencia en la construcción de estructuras y en la articulación política podría resultar determinante en la definición del escenario presidencial de la organización.






